sábado, 14 de marzo de 2009

Un hombre tranquilo (A quiet man)


ABSTRACT. Pope Benedict has writen a letter to the Bishops concerning the remission of the excommunication of the four Bishops consecrated by Archbishop Lefebvre. Some catholics are critic with the Pope by small errors of lack of information. However, those same people tolerate grave scandal against the Catholic faith and morals.
El Papa Benedicto XVI ha escrito una carta a los Obispos del mundo explicando la remisión de la excomunión de los cuatro Obispos consagrados por el Arzobispo Lefebvre. Es un texto conciso y claro en el que abre su corazón y explica los motivos de caridad que le llevaron a quitar esas penas.
Este puede ser un resumen de las ideas básicas, aunque la carta es breve y vale la pena leerla.
  • Distingue entre quitar penas canónicas personales y reconocer (que no se ha hecho ni se hará mientras no acepten el Concilio Vaticano II y el magisterio eclesiástico posterior) a las comunidades tradicionalistas lefebvrianas.
  • Se lamenta de las reacciones desmesuradas de algunos –usa los verbos "morder y devorar" que recoge la Epístola a los Gálatas 5,13-15, expresión de una libertad mal interpretada.
  • Da un mensaje claro a los que malinterpretan el Vaticano II de que “también que el Vaticano II lleva consigo toda la historia doctrinal de la Iglesia. Quien quiere ser obediente al Concilio, debe aceptar la fe profesada en el curso de los siglos y no puede cortar las raíces de las que el árbol vive”
  • Y hace una reflexión, con cierto tono de queja, sobre la intolerancia unidireccional: “A veces se tiene la impresión de que nuestra sociedad tenga necesidad de un grupo al menos con el cual no tener tolerancia alguna; contra el cual pueda tranquilamente arremeter con odio. Y si alguno intenta acercársele –en este caso el Papa- también él pierde el derecho a la tolerancia y puede también ser tratado con odio, sin temor ni reservas”
Cuando en 2002 saltó a los medios de comunicación el escándalo de los abusos sexuales por parte de una pequeña parte de sacerdotes norteamericanos, la profesora Mary Ann Glendon, catedrática de Derecho de la Universidad de Harvard escribió: “La gran mayoría de los católicos está, acertadamente, muy preocupada por las recientes revelaciones de abusos sexuales por parte de algunos miembros de el clero; quieren hacer algo para solucionar la tragedia que han traído los sacerdotes infieles; y se aferran a los eslóganes que hay en el aire. Pero los eslóganes sobre «reforma estructural» y «reparto de poder» tienen su propio origen. Personas de mayor edad y miembros de una generación de teorías fallidas -políticas, económicas y sexuales- han saltado sobre la presente crisis como su última oportunidad para transformar el catolicismo americano en algo más compatible con el espíritu de la época de su juventud. Es, como apunta Michael Novak, su última oportunidad de ir a tirar el muro.” Aquí está el texto completo de Glendon.
Algo parecido ocurre de nuevo en 2009. Precisamente algunos de los que aprovechan esta pequeña crisis para atacar al Papa son sacerdotes y religiosos que contemporizan otros graves errores graves que en materias de moral sexual, sacramentos o de otras verdades de fe, sin que apenas haya mediado excomunión ni pena canónica alguna. Comparados con esos errores, la inoportunidad de no haber sabido que Williamson, uno de los obispos lefebvrianos a los que se levantó la excomunión, había hecho unas desafortunadas declaraciones sobre el Holocausto, es un error de poca monta, mirar la paja que está en el ojo de un hermano, y no ver la viga que está en su propio ojo.
Crear un escándalo atacando al Papa por ese motivo supone creer que la Iglesia es algo meramente humano. Pensar que ésta es una nueva oportunidad de construir una Iglesia diferente a la que ha habido en los primeros veinte siglos, Concilio Vaticano II incluido, supone una visión de la Iglesia nada acorde con la fe.
Esta carta es una demostración más de la gran personalidad de Benedicto XVI. Tan diferente a Juan Pablo II y a la vez tan igual en la fe, en la fortaleza, en la humildad, en el amor a la verdad, en la paciencia con los que se alejan de Dios y de la Iglesia. Es sólo una carta en una sociedad saturada de información. Una carta escrita por un hombre tranquilo, que actúa en conciencia. Benedicto XVI no tiene el carácetr de Juan Pablo II. Y gracias a Dios, porque sería repelente ver a un papa sin personalidad que imita al anterior. Creo que los católicos leyeran las dos encíclicas que ha escrito el actual papa, otro gallo nos cantaría. Reconozco que al leer Deus Caritas Est y Spe salvi tuve la impresión de que, en ambas, la primera mitad es ardua de leer y la segunda mitad una magnífica sorpresa.
En este enlace, Juan José García Noblejas, periodista y profesor de Comunicación en Roma sugiere escribir manifestandole apoyo a Benedicto XVI a algunos de las direcciones de correo, en diferentes idiomas, que tiene el Papa. En español, benedictoxvi@vatican.va
He subido este vídeo, una explicación sencilla de la Iglesia Católica que entiende cualquier persona de fe.

6 comentarios:

Charly García dijo...

He leído la opinión que has escrito en el Diario el País sobre el embarazo de la cria de 9 años.

Esa niña podía haber muerto de seguir el empbarazo adelante. ¡Imbecil!

Charly García dijo...

Retiro el insulto. Pero sois gente insensible que incapaces de comprender la realidad de la vida. Menos mal que ya no sois mayoria.

Floro dijo...

Muy agradable, Charly, tu lo has dicho "podía haber muerto", por el contrario en el caso de un aborto tendriamos que decir "SEGURO que hubiese muerto el hijo". Yo prefiero un "podría haber muerto" a un "seguro que hubiese muerto". Un saludo, suerte en la vida.

Héctor dijo...

Acabo de leer su comentario en el Pais acerca de las declaraciones de Benedicto sobre los condones, y me veo obligado a suscribir con toda la contundencia posible el IMBÉCIL del amigo Charly.
No sólo merece el insulto, sino que lo abarca en toda su amplitud.
Basta de estupideces, utilicemos el sentido común. Que están muriendo millones de personas, hombre... si Jesucristo levantara la cabeza y os viera diciendo estas cosas...

Toño dijo...

No tendrá nuestro Gobierno major momento que este para denunciar El Concordato tras la Campaña del Lince en el que les salió el tiro por la culata y las estúpidas declaraciones del Papa en Africa que ha puesto a toda Europa en su contra.

mich dijo...

Me gusta mucho esta campaña publicitaria. Tiene ingenio y la gente lo entiende muy bien. Va por el buen Camino. La gente que está a favor del derecho a matar niños está muy irritada pero no son imbéciles.