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domingo, 23 de noviembre de 2008

Un padre de familia, a la cárcel por objetar (A father to jail)


ABSTRACT. Parker issue has been very important in the popular consultations on marriages between same sex in the United States. Voters have detected any loss of religious freedom and freedom of education with this type of marriage. More information here and here. You can wacht an interview with David and Tania Parker here.

En la naturaleza, para defender a sus crías, la madre tigre ataca al elefante, el águila usa sus talones, su pico feroz y su fuerza contra los depredadores, la iguana –habitualmente con una actitud tranquila- cambia su comportamiento a agresivo… Y en la sociedad humana, los padres se enfrentan con energía al Estado que quiere imponer a sus hijos las ideas de unos pocos. Porque cuando se afirma que las estadísticas dicen que a la mayoría no le importa que personas del mismo sexo se casen, no se dice que la mayoría esté de acuerdo en que se enseñe a los niños qué es moral o inmoral en el sexo, en contra de la opinión de sus padres.

Muchos pensarán que el hecho de que se permita acceder al matrimonio a dos personas del mismo sexo no supondrá un cambio en sus vidas. Un matrimonio norteamericano, los Parker, (ver el vídeo de arriba, con subtítulos en español) saben que no es así. El matrimonio entre personas del mismo sexo es legal en Massachussets. Ellos querían que sus hijos no fueran a clases de educación sexual impartidas por colectivos gays en las que hacían afirmaciones morales opuestas a sus propias ideas. David, el padre, fue sacado de la Escuela esposado por la policía. La ley del “matrimonio” gay y la ley de educación –algo similar a Educación para la Ciudadanía-, sin opción a la objeción de conciencia, van de la mano y perjudican gravemente al menos dos derechos fundamentales: la libertad de enseñanza y la libertad religiosa.
El caso Parker ha sido frecuentemente invocado por los defensores del matrimonio hombre-mujer y ha inclinado a muchos indecisos por el Sí a la Proposición 8 votada en California, y a otras dos votadas en Arizona y Florida. Por cierto, otro dato objetivo: siempre que se ha propuesto hasta la fecha una consulta popular en Estados Unidos para afirmar el matrimonio hombre-mujer, esta opción ha derrotado al llamado “matrimonio” gay. Puedes ampliar la noticia aquí.
En Massachussets se ha creado un movimiento ciudadano que recuerda muchas más consecuencias del matrimonio entre personas del mismo sexo (en inglés)

lunes, 4 de febrero de 2008

Respeto a la ley y objeción de conciencia


En un artículo anterior, aparecido en ABC y en El País, comentaba la importancia de respetar las leyes. El corte de la película "Un hombre para la eternidad" que incluyo arriba me sugirió esa carta. Creo que la objeción de conciencia es un caso claro de ampararse en la ley para no violentar nuestra conciencia, aunque jamás debe usarse frívolamente. Recuerdo que cuando se permitió la objeción de conciencia al servicio militar hubo un ejercicio nacional frívolo de la misma. No es que hubiera aumentado la población de cuáqueros y budistas en España. La gente objetaba porque prefería hacer la prestación social sustitutoria antes que dar barrigazos en un cuartel con un cetme. Y nadie se quejó (mucho menos en la izquierda, que se regocijaba de estos insumisos aburguesados). Ahora, cuando en la Educación a la Ciudadanía hay motivo para plantearse la objeción, es la misma izquierda que callaba entonces, la que se lamenta de falta de respeto a la ley

Buscar lo que une


Educación para la ciudadanía hubiera sido una buena apuesta si hubiera verdadera voluntad de buscar lo que une a los españoles. Es evidente que no todos pensamos lo mismo sobre la vida, el matrimonio, la sexualidad o la familia. Sin embargo, hay muchas cosas en las que estamos de acuerdo una mayoría muy cualificada de los ciudadanos: por ejemplo, en la necesidad de promover la solidaridad con las personas ancianas, enfermas o necesitadas, de un modo práctico, haciendo visitas a esas personas, con una preparación previa; ¿no podíamos esforzarnos en buscar lo que nos une? En todo caso sería mejor que servirse de la educación para imponer a los hijos aquello en lo que sus padres no creen; no creo que haya nada es lo más contrario a promover la paz en las familias que esta asignatura, tal y como se plantea en la actualidad. Pero parece que buscar lo que une es más una estrategia en periodo de crisis que algo en lo que crea el actual ejecutivo.

Publicado en ABC junio 2007

La lógica de la razón y la asignatura de religión


La Constitución dice en su artículo 27 que los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.

El vigente Acuerdo entre el Estado Español y la Santa Sede sobre Enseñanza de 1979 dice en su artículo 2 que los planes educativos en los niveles básicos, medios y de formación profesional incluirán la enseñanza de la religión católica en todos los Centros de educación, en condiciones equiparables a las demás disciplinas fundamentales. Las autoridades académicas adoptarán las medidas oportunas para que el hecho a recibir o no recibir la enseñanza religiosa no suponga discriminación alguna en la actividad escolar.

El presidente Rodríguez Zapatero y la Vicepresidenta Fernández de la Vega han dicho en repetidas ocasiones que se respetará ese Acuerdo con la Santa Sede sobre Enseñanza.

El Gobierno propone en la LOE que la religión se dé, fuera de horario escolar y sin evaluar. No hay ninguna otra asignatura que se dé, fuera de horario escolar y sin evaluar: o sea, según la LOE, la religión se dará en condiciones no equiparables a las demás disciplinas fundamentales: justo lo contrario de lo que dice el Acuerdo entre el Estado Español y la Santa Sede sobre Enseñanza de 1979.

Recibir la asignatura de religión supone con la LOE contar un profesor sin la autoridad que da suspender o aprobar, con los consiguientes problemas de disciplina; y al ser fuera de horario escolar, en muchos casos un perjuicio para los padres al no poder usar sus hijos el transporte escolar de todos: es decir, recibir la enseñanza religiosa supone discriminación en la actividad escolar: exactamente lo opuesto a lo señalado en el Acuerdo de 1979.

Y curiosamente, el tema de la asignatura de religión es el único que el Gobierno dice que ni siquiera negociará, después del éxito de la manifestación del día 12 en Madrid.

La lógica de la razón lleva a rebelarse ante esta incoherencia del gobierno: no se puede ser y no ser a la vez y en el mismo sentido. Que el gobierno denuncie el Acuerdo o si no, que lo cumpla; pero que no nos tomen por tontos.