viernes, 2 de noviembre de 2012

Hacer lo que esté en nuestra mano contra el aborto de los Down

El País informa de la campaña de seiscientos ginecólogos contra el proyecto de acabar con el aborto de los discapacitados Cuando se habla de quitar el aborto eugenésico, los partidarios de mantenerlo dicen que si no abortan aquí lo harán en Londres. Creo que la cuestión es más profunda: se trata de que tengamos la conciencia ciudadana de hacer lo que está en nuestra mano para que los discapacitados no sean eliminados por el hecho de serlo. En España depende de su ciudadanía dar un testimonio de que no queremos una sociedad que criba a los que no son perfectos. Lo que ocurra en el Reino Unido no podemos controlarlo, pero somos una democracia adulta que sí puede decidir lo que queremos en nuestro país. Porque si elimino a un Down en el noveno mes de embarazo, ¿por que no en el primer mes de vida (solo unos días después). Es simplemente irracional. Los que tenemos parientes con Síndrome de Down sabemos de lo que hablamos.


miércoles, 29 de agosto de 2012

¿Y si funciona la educación diferenciada pública?


Sigo dando vueltas al tema de la educación diferenciada, porque nos jugamos más de lo que parece en este empeño por razonar nuestras posiciones. Para progresar necesitamos apertura de mente, espíritu emprendedor y curiosidad intelectual. Y el debate de la educación diferenciada nos puede ayudar a crecer en esto

En teorías educativas no deben imponerse dogmas. Hay experiencias positivas o negativas que pueden razonarse, estudiarse, probarse. En Sudáfrica, Australia, Alemania, y en decenas de países democráticos hay colegios públicos con educación diferenciada (chicos y chicas por separado). No son solo colegios concertados: hablamos también de colegios e institutos de titularidad pública. Allí no caen en la descalificación, tan habitual en España. No llaman segregacionistas o sexistas a los que propugnan o eligen educación diferenciada. Han optado por el pragmatismo, no por la imposición de dogmas. La eligen los padres, funciona, el Estado la apoya.

En Estados Unidos los centros diferenciados han tenido un éxito arrollador en entornos socialmente deprimidos. En 1996 empezó la Young Women’s Leadership School de Nueva York, una escuela para chicas de Harlem y el Bronx, donde el 70% de las familias viven por debajo de los límites de pobreza. En 2002 el 96% de alumnas de este Instituto ingresó en la universidad , frente al 50% de media en su ciudad.

En Andalucía podemos estar orgullosos de muchas cosas, pero no de tener un gran éxito educativo, si tenemos en cuenta los informes PISA: estamos por debajo de las medias europea y española. Si comparamos el fracaso escolar con una enfermedad, cualquier innovación que pudiera sacarnos del atolladero sería bienvenida, como un nuevo tratamiento médico que se hubiera probado con éxito en el extranjero. Es señal de flexibilidad, de apertura de mente y de espíritu emprendedor tener la curiosidad intelectual de preguntarse sin frivolidad y con un poco de audacia: ¿Y por qué no? ¿Y si funciona? Es cuestión de aceptar el reto, aunque sea ad experimentum. Lo mismo hasta nos llevamos una sorpresa positiva. Para superar la crisis económica, cualquier avance en rendimiento escolar sería, sin duda, una señal de esperanza.

martes, 28 de agosto de 2012

La opción diferenciada


La enseñanza diferenciada, la opción libre de los padres y madres de elegir colegios sólo para chicos o solo para chicas para sus hijos, está adquiriendo prestigio a base de soportar ataques irracionales. La izquierda española se ha decantado tradicionalmente por oponerse a ofrecer a las familias españolas esta opción que se admite sin problemas en decenas de países democráticos. Y por ese motivo ha celebrado un fallo del Tribunal Supremo que interpreta el artículo 84 de la Ley Orgánica de Educación de 2006 sobre la admisión de alumnos. Wert, el ministro popular de Educación, por el contrario, es partidario de cambiar la ley de enseñanza si fuera necesario para que los colegios que separan en función del sexo puedan seguir recibiendo subvenciones públicas.

Lo que más me apena de este asunto es que los opositores a la enseñanza diferenciada no sean capaces de dar argumentos racionales, más allá de la palabrería de una educación pública, los valores constitucionales y la educación que no segregue al alumnado por sexo. Que no tengan el valor de criticar a la administración Obama por apoyar el crecimiento exponencial de centros diferenciados no solo subvencionados sino de titularidad pública, después de analizar con criterios pragmáticos la mejora radical de acceso a la Universidad en alumnas cuando los colegios han pasado a ser solo para chicas en Harlem. O de responder a los fuertes argumentos que la neuróloga Anne Moir hace en esta entrevista en El país.

Cuando los que no opinan como tú no dan argumentos o no saben como responder a las objeciones que les planteas, es cuando estás seguro de que la batalla, tarde o temprano, está ganada.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Una educación liberal sexual fallida


Un nuevo extracto de Retorno al pudor, de Wendy Shalit. Si el sexo es banal, habrá banalidad en los abusos.

Mientras que los directivos de los colegios promueven confiadamente la educación sexual temprana, no saben cómo hacer frente al nuevo problema de las agresiones sexuales entre los alumnos de los colegios. Es difícil llevar la cuenta de todos los casos que se producen en los colegios públicos en un mes cualquiera. Tomemos como ejemplo el que apareció en el Daily News de Nueva York en 1997: Según informes de la policía, cuatro chicos del Bronx —el mayor de solo 9 años— agredieron sexualmente a una compañera de clase de 9 años en el patio del colegio. La madre de la niña declaró que estaba furiosa con el director, Anthony Padilla, porque el día anterior había negado ante los padres que se hubiera producido tal ataque. [...] Los padres y las hermanas de la niña también estaban indignados porque, cuando la traumatizada alumna de tercer curso se lo dijo a su profesora, se limitó a decirle que se lavara la boca y la ayudó a limpiarse con una toalla. Daily News, 21 de octubre de 1997.

La relación entre la trivialización del sexo y el aumento de brutalidad sexual entre los niños funciona del siguiente modo: si los niños son educados para que crean —en palabras de aquella profesora de infantil de New Jersey— que hablar de las cosas más íntimas «es igual que hablar sobre cualquier otra parte del cuerpo, como el codo», entonces es mucho más probable que no vean nada malo en algunos tipos de violencia sexual. Después de todo, ¿qué hay de terrible en hacer que alguien te toque o te bese el codo?




domingo, 19 de agosto de 2012

Mi monstruo de ojos azules


Hoy publica el diario ABC una carta que un familiar ha escrito contestando a las desafortunadas declaraciones de una escritora que llama mosntruos a los niños que nacen con deficiencias, un homenaje a uno de mis sobrinos más queridos.


Tengo en mi familia un "monstruo" de ojos azules, creo que iguales a los de su hijo Alejandro. Mi monstruo se llama Josemaría, tiene 2 años y es síndrome de Down. Es el octavo hijo de mi hermana.

Nunca me he sentido capaz de juzgar sobre la capacidad de felicidad ajena, pero sé con certeza que Josemaría es un niño muy feliz que, además, hace inmensamente felices a los que compartimos la vida con él. No sé que pensará su hijo Alejandro al respecto, pero personalmente siento honda gratitud de que mis padres no se murieran de angustia cuando me esperaban y aceptaran la posibilidad de que yo fuera un posible monstruo. Tampoco yo, ni mi hermana, hemos pedido el certificado de perfección a nuestros hijos. A los hijos se les quiere como son, con o sin discapacidad. Hacer otra cosa, seleccionar hijos, pervierte, a mi entender, la naturaleza misma del amor desinteresado que caracteriza a la maternidad. Quiero a mis hijos porque son mis hijos, con ojos azules o negros, con síndrome de Down o sin él.

Entiendo, por supuesto, que no todo el mundo tiene los medios económicos o la capacidad de sacar adelante a un niño con discapacidad. Seguramente es lo que le pasó a la madre biológica de Josemaría, que es adoptado. Pero esa madre valiente y generosa entendió que la vida de Josemaría, que ella no podía afrontar, merecía la pena vivirse. Y le dio a Josemaría la oportunidad de hacerlo y a nosotros la oportunidad de disfrutar de ese milagro de ojos azules que hoy ha aprendido a lanzar besos con la manita.

Me encantaría que conociese a Josemaría. Dos segundos a su lado, estoy segura, le harían ver las cosas de modo diferente. Y creo que entendería por qué me enternecen, tanto como a usted, esos ojos azules que, también a mí, como le sucede a usted con los de su hijo Alejandro, nos hacen entender la belleza del ser humano y el inefable misterio de la maternidad.

jueves, 16 de agosto de 2012

La alegría de una vida limpia (Y el odio amargo a la castidad)


Pongo un breve extracto del libro Retorno al pudor, de la escritora judía Wendy Shalit. La autora compara la felicidad de jóvenes judías norteamericanas de los años 90, que cuidan normas delicadas de modestia en el vestir y de trato con sus novios hasta el matrimonio y que reciben el apelativo de modestyniks.

Seguía estando fascinada, especialmente por la forma con la que los demás reaccionaban ante ellas*. Mis conocidos decían que las modestyniks eran, en realidad, abuse¬niks: que si esta «era evidente que tenía muchos problemas», y que si aquella parece que había tenido «una relación que pone los pelos de punta» con su padre. O la versión más poética, susurrada en un tono entristecido: «Se está convirtiendo en el tipo de mujer a la que su padre no sería capaz de tocar». O, «quizá tuvo una Mala Experiencia». En cualquier caso, sea cual sea su problema, se preguntaban, «¿por qué esta pobre chica no busca en seguida la ayuda de algún especialista, y así no se lo tomara todo tan a la tremenda?». Comencé a abrigar sospechas. Si todas las modestyniks eran en realidad abuseniks, ¿por que entonces se las ve tan luminosas?; ¿por que parecían estar tan satisfechas?; ¿por que las fotos de sus bodas eran tan profunda y misteriosamente conmovedoras?

El asunto me resultó mas intrigante cuando, al mencionar de pasada mi interés por las modestyniks a un hombre de edad media con el que coincidí en un cocktail, me gritó, ponién-dose casi azul: ¡Están enfermas, créeme! He oído hablar de ellas y de todo eso de sin tocar, y te digo que están enfermas, enfermas, enfermas!». Alguien me informó después de que este caballero se había divorciado en tres ocasiones.
Empecé a percibir que había una relación directa entre el desbarajuste de la vida sexual de una persona y la irritación que le producían las modestyniks. Después de todo, si una mo¬destynik no era mas que una chica que ha padecido abusos, no resulta claramente menos amenazadora —y no es eso bas¬tante mas cómodo— si la pobre solo puede ser digna de com¬pasión? Se detectaba una cierta nota de añoranza en el resenti¬miento dirigido contra las modestyniks.

A esas alturas había conocido muchas mujeres, judías y no judías, que habían crecido en familias nada religiosas y que habían terminado por valorar el pudor como un convincente ideal para las mujeres. Será posible que todas hubieran padecido abusos? Eran muy diferentes unas de otras: algunas, hijas de padres divorciados; otras, hijas de familias estables y acogedoras; algunas eran liberales, otras conservadoras; algunas eran tímidas e inteligentes, otras no eran ni tan tímidas ni tan inteligentes.
El hecho de que personalidades tan distintas se vieran atraídas hacia el mismo ideal, ¿era una prueba de que todas tenían en común un trauma de la infancia, o reflejaba de hecho la verdad contenida en ese ideal? Teóricamente podría aceptar que se tratara de un trauma infantil, pero en ese caso, ¿por qué a estas mujeres se les notaba una luz innegable que estaba au¬sente, por ejemplo, en las chicas modernas que padecen ano¬rexia? En el fondo, daba la impresión de que no se estaban perdiendo nada por no haber ido encadenando una sucesión de ligues miserables. Parecían felices. ¿Es posible que esto fuera lo que más molestaba a la gente?

En su libro La última noche en el Paraíso, Katie Roiphe dedicaba su último capítulo a Beverly LaHaye, fundadora de una asociación cristiana, Mujeres preocupadas por América. Después de entrevistar a la encargada de prensa de Beverly LaHaye, una mujer joven que se había comprometido a no tener relaciones sexuales antes del matrimonio, Roiphe admi¬tía que «realmente tiene un cierto brillo», una luz que «se asemeja a la felicidad», pero concluía que realmente se debía a «algo más parecido a una falsa ilusión». En cuanto a ella, escri¬bía que «estaba furiosa» con esa mujer: «De repente deseé convertirla con más intensidad de lo que ella quería convertirme a mí». ¿Por qué? Si en nuestros días uno puede cohabitar libre¬mente antes del matrimonio, ¿por qué no, pueden retrasarse las relaciones sexuales? ¿Por qué el pudor sexual resulta, para algunos, tan amenazador que solo son capaces de responder con acusaciones de abusos o de falsas ilusiones? Después de todo, desde el punto de vista empírico, una mujer de la que se sabe a ciencia cierta que ha mantenido relaciones con su padre es Kathryn Harrison, y no se dedica precisamente a respetar las normas de pudor de los judíos ortodoxos (en un perfil de Elle en 1997 llevaba una falda preciosa pero llamativamente corta).


sábado, 28 de julio de 2012

El amor es activo


(Continuación del post Así queremos que nos cuiden, así debemos cuidar

¿Por qué ante la fealdad del dolor, la enfermedad y la miseria un personaje queda paralizado y otro entra en una actividad que lleva a hacer amable el entorno del enfermo para él y para la gente que le rodea? ¿Por qué el dolor, la enfermedad y la miseria hunden a algunos en la desesperación que les lleva al descuido del aspecto personal y de su entorno, a pesar de que todos anhelamos la belleza?

En la sociedad occidental la belleza, en relación al aspecto físico tiene una gran importancia –a veces excesiva- y en la que la ciencia ha logrado que la vida se prolongue más, a pesar de la inevitable huella que el tiempo y la enfermedad dejan en el cuerpo humano, en la que morir en familia rodeado del cariño de los tuyos es cada vez menos habitual.

La clave que humaniza y hace descubrir la importancia de la belleza incluso en unas circunstancias es reconocer la dignidad de todo ser humano que implica amarle por sí mismo. El enfermo reconoce su dignidad al saberse querido y se provoca en él, el deseo de mostrarse amable.
Al que ha perdido la esperanza en la curación y no tiene un motivo por qué cuidarse, por el que mostrarse amable, hay que hacérselo descubrir con nuestra actitud.

Josef Pieper, en su libro sobre el amor, ha mostrado que el hombre puede aceptarse a sí mismo sólo si es aceptado por algún otro. Tiene necesidad de que haya otro que le diga, y no sólo de palabra: «Es bueno que tú existas». Sólo a partir de un «tú», el «yo» puede encontrarse a sí mismo. Sólo si es aceptado, el «yo» puede aceptarse a sí mismo. Quien no es amado ni siquiera puede amarse a sí mismo. Este ser acogido proviene sobre todo de otra persona.

Amar implica no evitar el contacto con el dolor y con la muerte, como querría hacer Levin, el protagonista de Anna Karenina y como buscaba evitar a su esposa. Pero si no fuera por la fuerza del amor de ella, la muerte de su cuñado hubiera sido verdaderamente inhumana.

El pasado 22 de febrero, el periódico The Guardian, frecuentemente crítico con la visión cristiana de la vida, decía en un editorial titulado Miércoles de Ceniza: el desaparecido arte de morir: “la Iglesia Católica es uno de los pocos sitios donde la muerte sigue siendo parte de las conversaciones públicas. En otros lugares, la muerte se disfraza de suaves eufemismos suaves como “irse” o “quedarse dormido", o bien se enfoca desapasionadamente a través del discurso científico de la medicina. (…)
Actualmente, si se nos pregunta cómo queremos morir, generalmente decimos que queremos que suceda rápidamente, sin dolor y, preferentemente, mientras dormimos. En otras palabras, no queremos que la muerte se convierta en algo que experimentamos como parte de la vida. Esto no habría tenido sentido para las generaciones pasadas. Durante siglos, lo que más se temía era “morir sin estar preparado". La muerte era una oportunidad para poner las cosas en su sitio. Para decir las cosas que habían quedado sin decir: “Lo siento", “me equivoqué", “siempre te he querido". Solíamos morir rodeados de la familia en sentido amplio. Ahora, morimos rodeados de tecnología, y la creencia en la ciencia médica a menudo reemplaza el enigma tradicional de la existencia humana.
(…)
Una cultura que mantiene la muerte fuera de su vista y de sus pensamientos es una cultura que cada vez es menos capaz de confortar a otros en su dolor. En lugar de tener esa conversación importante en el supermercado con la vecina que ha perdido a su marido, nos cambiamos de pasillo y lo justificamos por un supuesto deseo de no molestarla. Permitimos que nuestras residencias de ancianos se conviertan en lugares de abandono, porque no queremos mirarlos muy de cerca. Cuando la muerte se convierte en un asunto privado, es mucho más difícil acercarse a los demás, precisamente cuando más lo necesitan.

Para lograr la humanización en la enfermedad, a la vez que obtener un resultado terapéutico optimo, esta el cuidado de los detalles humanos en el proceso de muerte, que parte de aceptar la verdad de las cosas, empezando por algunas tan esenciales como el dolor o la muerte.

Es inevitable que lo que de por sí resulta repugnante nos retraiga. Pero el ser humano debe ser capaz de ver más allá de la primera impresión: un enfermo o un moribundo tiene siempre una historia personal y un futuro trascendente, mucho más valioso que las pequeñas miserias que nos repelen. Hay que fomentar en la educación, en la práctica social, este contacto con la realidad. Hay que aprender a desenvolverse con naturalidad, con una sonrisa y manifestando amor con hechos ante personas moribundas o enfermas porque son parte de nuestra vida y porque es un tema que nos afecta por ser humanos. El editorial de The Guardian que he comentado antes recoge una cita de una reciente película israelí -Dr. Pomerantz- en la que un psiquiatra especialista en suicidios afirma: “La vida es una enfermedad con una mortalidad del 100%". Es una forma pragmática e intelectual de enfrentarse con la muerte y con el dolor que deja sin embargo preguntas sin respuesta.

En la novela Anna Karenina, Levin es un agnóstico en busca de Dios, enamorado de Kitty, su mujer, cristiana ferviente. El cristianismo aporta a la sociedad luz para descubrir la belleza incluso en los lugares y momentos de la vida donde otros solo ven miseria y fealdad, y a difundirla a su alrededor. La actitud de Kitty es la respuesta a las preguntas que se hace su marido.

Termino con algo que cuenta un voluntario que estuvo ayudando en una de las casas de la orden de la Beata Teresa de Calcuta. Le dieron un niño moribundo por el que no podía hacerse nada, para que lo sostuviera; este voluntario se asustó porque era consciente de la situación, y nervioso, preguntó a una de las religiosas que tenía que hacer y le dijo: Quiérelo. Pocos minutos después, el niño moría en brazos de ese voluntario. Y esa persona joven había aprendido a rodear de cariño al que sufre y va a morir. No podía darle nada más -y nada menos- que amor.

domingo, 22 de julio de 2012

Así queremos que nos cuiden, así debemos cuidar


(Pido disculpas a los pocos seguidores que queden por los meses sin publicar)

Uno de los pasajes que más me impresionó de Ana Karenina de Lev Tolstoi es el episodio que se narra en la Quinta parte de esta obra en el que uno de los protagonistas principales de la novela, Konstantin Levin va con Kitty, su esposa, a atender al hermanstro de Levin, Nicolás, que está próximo a la muerte

Konstantin Levin quiere evitar a su joven esposa el mal trago de ver a su hermano enfermo de tuberculosis, que espera la muerte en una posada junto a una prostituta con la que ha convivido. Sin embargo Kitty se empeña en acompañar a su marido. Llegan al hotel y Kevin ve la patética situación en que está su hermano e intenta evitar que Kitty, su esposa, vaya a la habitación donde está el enfermo. Sin embargo Kitty se empeña en ir con él y su actitud al saludar al enfermo es un preludio de un cambio esencial que se dará en los últimos días del moribundo:

“Andando con paso ligero, sin cesar de mirar a su marido y mostrándole su rostro animoso y lleno de piedad, Kitty entró en la alcoba del enfermo y, volviéndose suavemente, cerró la puerta sin ruido. Siempre silenciosa, se aproximó al lecho donde aquél yacía y se puso de modo que él no necesitase volverse para verla. Tomó con su mano joven y fresca la enorme manaza de él, se la apretó con aquel calor con que saben hacerlo las mujeres, calor que expresa compasión sin ofender, y empezó a hablar al doliente.”


En un ambiente sórdido, le trata con humanidad y con el respeto con que de habla con una persona de la nobleza, sin desanimarse por la falta de respuesta inicial de Nicolás. Levin reflexiona sobre su reacción y la de su esposa:

“Levin no podía mirar con calma a su hermano ni permanecer tranquilo en su presencia. Al entrar en la alcoba del paciente, sus ojos y su atención se nublaban y no lograba ver ni comprender los detalles del estado de Nicolás. Notaba el terrible olor, veía la suciedad y el desorden, su actitud, sus gemidos, pero tenía la sensación de que no podía hacer nada.
No se le ocurría, para ayudarle, la idea de estudiar cuidadosamente el estado de su hermano, de observar cómo se hallaba bajo la manta el cuerpo del enfermo, cómo tenía dobladas sus enflaquecidas piernas y espaldas, a fin de hacerle adoptar una posición que le aliviara en algo los sufrimientos.
Cuando pensaba en estos detalles, un escalofrío le recorría hasta la medula. Estaba persuadido de que era imposible hacer nada, ni para prolongar la vida de Nicolás, ni para atenuar sus sufrimientos.
El enfermo adivinaba el sentimiento de su hermano, su conciencia respecto a la inutilidad de toda ayuda, y se irritaba, cosa que apenaba doblemente a Levin. Estar en el cuarto del enfermo le atormentaba, y no estar en él le parecía peor aún. No hacía, pues, más que entrar y salir bajo diferentes pretextos, sintiéndose incapaz de quedarse solo.”


Y Tolstoi describe de un modo magistral los cambios que introduce Kitty en el entorno del enfermo

“Kitty sentía, pensaba y obraba muy diversamente. El enfermo había despertado en ella compasión, y la compasión produjo en su alma de mujer un sentimiento que nada tenía que ver con el de repugnancia y horror que había despertado en su marido, y que se expresaba en la necesidad de obrar, enterarse con todo detalle del estado del paciente y hacer lo posible para ayudarle.
No dudando de que debía hacerlo, no dudaba tampoco de la posibilidad de realizarlo, y, en seguida, puso manos a la obra.
Los detalles cuyo pensamiento aterraban a su marido, ocuparon desde el primer momento la atención de Kitty. Envió a uno a buscar el médico, envió a otro a la farmacia, mandó a la criada que venía con ella y a María Nicolaevna barrer el suelo, limpiar el polvo y fregar. Por su parte, no se quedaba tampoco atrás: limpiaba un objeto, ponía en orden otro, arreglaba las ropas bajo la manta... Por orden suya se sacaban cosas de la habitación del enfermo y se llevaban otras de más utilidad.
Entraba ella misma en la habitación sin preocuparse de hallar clientes en el pasillo, traía a la alcoba del enfermo sábanas, toallas, almohadas, camisas, y otras veces, ya usadas, las sacaba de ella.
El criado que servía la comida a los ingenieros en la sala común, acudía a veces a la llamada de Kitty con irritado semblante, pero no podía desatender las órdenes que ella le daba, porque lo hacía con tan suave insistencia que no se la podía desobedecer.
Levin no la aprobaba, ni creía que lo que hacía fuera útil para el paciente. Sobre todo, temía que su hermano pudiera enojarse. Pero Nicolás permanecía sosegado, si bien algo confuso, y seguía con interés las idas y venidas de su cuñada.
Al volver de casa del médico, adonde le enviara Kitty, Levin halló que estaban, por orden de la joven, mudando de ropa al enfermo. (…)
Kitty comprendió que Nicolás se avergonzaba de aparecer desnudo en su presencia.
–No le miro, no... –repuso ella arreglándole la manga–. María Nicolaevna: pase allí y póngale ese lado –añadió.
–Ve, por favor, a mi cuarto y, trae un frasco que hay en el saquito, en el bolsillo del lado –dijo a su marido–. Entre tanto, terminarán de limpiar aquí.
Al volver con el frasco, Levin halló al enfermo ya en la cama. Todo a su alrededor tenía otro aspecto. El olor desagradable había sido sustituido por el de una mezcla de perfume y vinagre que Kitty, sacando los labios e hinchando sus encarnadas mejillas, esparcía a través de un tubito por la habitación.
En ningún sitio había ya polvo; al pie del lecho se veía una alfombra. En la mesa estaban ordenados los frascos, la botella y la ropa necesaria, bien plegada, así como la broderie anglaise en que trabajaba Kitty.
En otra mesa había agua, medicamentos y una bujía. Lavado y peinado, entre las sábanas blancas y los almohadones mullidos, vistiendo la camisa limpia con cuello blanco del que salía su garganta delgadísima, el enfermo descansaba mirando a Kitty fijamente, con una expresión llena de renovada esperanza.
(…) –Katia –dijo–, me siento mucho mejor. Con usted me habría curado hace tiempo. Estoy muy bien...
Le tomó la mano y fue a llevarla a sus labios, pero, temiendo que ello la desagradase, desistió de su propósito y soltándole la mano se limitó a acariciarla. Kitty, con ambas manos, estrechó la del enfermo.”


Este ejemplo de la literatura clásica da pie para una reflexión en una futura entrada.

sábado, 11 de febrero de 2012

Los malos tiempos son para las buenas personas


Es frecuente que mucha gente se desanime ante el panorama de un mundo en el que no se puede decir que las cosas vayan de maravilla. Y no me refiero solo a la crisis económica sino a su causa, la aún más grave crisis moral. Recientemente comentaba como el Papa constataba la falta de un espíritu que anime a ser solidario o el olvido de Dios por parte de tanta gente. Y precisamente en esa intervención recordaba una medicina contra el cansancio de la fe.

Como muchas ideas del libro Como tomar decisiones de Peter Kreeft no están en la red y son sencillamente geniales para estos tiempos de crisis, me animo a seguir subiendo algunas ideas que nos recuerdan que necesitamos palpar las dificultades para sacar lo mejor de cada uno.

Las buenas personas, la buena ética y los buenos caracteres morales no son solo para los tiempos buenos, también son típicos de los malos tiempos, los producen los malos tiempos, lo mismo que los diamantes son producidos durante siglos por toneladas de peso y el acero por un calor extraordinario.
Dios, en su sabiduría, permite deliberadamente los malos tiempos, las calamidades, las pruebas y las tentaciones precisamente para probar a nuestros santos sobre el yunque del sufrimiento, en la fragua de la adversidad. El proporciona hom­bres buenos para los tiempos malos y malos tiempos para los hombres buenos.

Si no hubiera una pared contra la que hay que empujar, ¿cómo se podrían desarrollar los músculos? Si no hubiera un boxeador que actuase de sparring, ¿cómo podría entrenarse un campeón? Si no hubiese sufrimiento en el mundo, ¿cómo podría suscitarse la compasión? Si no hubiese dificultades, ¿cómo podría desarrollarse el coraje? Si no hubiese tentaciones (p e, para mentir), ¿cómo podría ser preciosa la virtud (p e, la sinceridad)? Si la santidad no costase, no valdría la pena. Sólo en un mundo malo podemos ser buenos. Los malos tiempos son para las buenas personas.

Pero la otra mitad del proceso es también cierta: las buenas personas son para los malos tiempos. Los buenos amigos buscan el bien del otro antes que su propio bien; ésta es la única forma en que pueden alcanzar su verdadero bien. Los que aman de verdad se olvidan de sí mismos, incluso de su propia satisfacción al amar .y pensar sólo en la persona amada, sólo así pueden disfrutar de una auténtica alegría. Las únicas satisfacciones profundas y duraderas de esta vida (y de la futura) radican siempre en el olvido de sí.

jueves, 2 de febrero de 2012

Todo lo que facilita, debilita


Dice el filósofo Armando Segura que todo lo que facilita, debilita.
Mucha gente me ha comentado su experiencia personal en esta época de crisis en la que, siguiendo los giros castellanos, “a la fuerza ahorcan”, han tenido que “hacer de la necesidad virtud” y han aprendido a trabajar mejor.

Esto es algo que probablemente no hubiera ocurrido en una época de bonanza. La revolución del 68 que no ha hecho un mundo mejor, fue realizada por una juventud aburguesada. El historiador Pablo Pérez López en una conferencia en el Colegio Mayor Albayzín en la Universidad de Granada decía que después de los años 50 y 60 del pasado siglo ocurrió “lo que James Patterson llamó una «revolución de las expectativas», que condujo a la formulación de nuevas reivindicaciones que sobrepasaban la capacidad de las instituciones políticas y económicas para satisfacerlas, lo que generó un descontento primero difuso y luego cada vez más concreto, que dio lugar a una explosión espectacular a finales de los sesenta, concretamente hacia 1967 en los Estados Unidos y en 1968 en Europa. Sobrevino una crisis inesperada y honda que en buena medida todavía pervive, que afectó sobre todo a los sectores más instruidos de las sociedades más ricas. Se trató de una crisis de élites, y de pensamiento podríamos decir. Y un rasgo fundamental de sus contenidos es que se definió más como negación que como afirmación de una propuesta alternativa. Vendría a ser un mentís a las expectativas que podían haber generado los años anteriores de prosperidad, cuyas esperanzas se quebraron de forma amarga. La juventud mejor atendida de los países más ricos y cultos vino a decir que no le gustaba lo que sus mayores parecían estar preparando para su futuro. Comenzando por el modelo de usos sexuales, todo se puso en cuestión: la jerarquía de valores, lo escenificable y lo obsceno, lo digno y lo indigno, lo sano y lo morboso, lo que valía la pena y lo despreciable. Ni les gustaba la familia ni el cómodo hogar que se le prometía, ni la democracia, ni el Estado, ni el ejército, ni la Universidad. Y lo peor es que no decían exactamente que querían en su lugar, con lo cual como primer fruto de la nueva actitud quedó la trasgresión como único elemento distintivo de presunto progreso”

Ahora tenemos más medios técnicos que los jóvenes de antes del 68 y objetivamente todo es más fácil. Pero la situación económica parece estar peor que en esos años o al menos las expectativas que se tenían eran otras y la incertidumbre amenaza.

Pero como veremos más adelante, si eres de los que quieres ser bueno, anímate: los malos tiempos son para las buenas personas. Tenemos una nueva oportunidad de cambiar el mundo.

sábado, 21 de enero de 2012

Optimismo, realismo... y fe



Dice Leopoldo Abadía en su libro "36 cosas que hay que hacer para que una familia funcione bien": "Hace muchos años, cuando empezaba el terrorismo en Euskadi, me invitaron a asistir a una conferencia en Bilbao. Cuando llegué, vi que el público estaba compuesto por unos cien empresarios y directivos. Conocía a bastantes. La mayoría llevaban guardaespaldas. Habían recibido cartas amenazadoras y no podían ir tranquilos por la calle. Me extrañó que hubiera tantos en la conferencia. Más me extrañó cuando me enteré del título: «El optimismo». Pensé que el conferenciante no tenía ni idea de en qué país estaba ni de lo. que estaba sucediendo allí. Por el apellido, vi que era vasco, lo que contribuyó a desconcertarme más. Era un hombre de unos cuarenta arios, con un curriculum profesional muy bueno. Empezó a hablar y pisar fuerte desde el principio. Recuerdo perfectamente sus primeras palabras: «El optimismo no quiere decir que aqui no pasa nada». Hizo una pausa y continuo: «Porque aqui pasan muchas cosas». Yo estaba en una de las últimas filas y vi que los asistentes, los cien, movían la cabeza afirmativamente, como diciendo: «i Me lo vas a contar a mí». El conferenciante, entonces, atacó duro: «El optimismo consiste en luchar con uñas y dientes para salir adelante en una situación concreta». Nadie se movió. La conferencia fue desarrollándose, pero yo me entere de muy poco, porque me había quedado enganchado en la definición. Y empecé a sacar conclusiones, de las que vivo cuarenta años mas tarde. 0 sea, que, cuando estoy en paro, tengo que ser optimista. Cuando me van mal las cosas, tengo que ser optimista. Cuando me van bien, tengo que ser optimista. (...) Hay que huir del pesimista como de la peste. Porque el pesimista es un esterilizador de ilusiones. Y, puestos a huir, hay que hacerlo más rápido cuando se te acerca uno y te dice: «Yo no soy pesimista; soy realista». Cuando oigáis eso, ¡escapaos! Ese tío es peligrosísimo."

Me he acordado de esta idea al leer un dato en el libro "Como tomar decisiones" de Peter Kreeft. El autor da el siguiente dato:
Una encuesta dirigida a profesores de alumnos de bachillerato en 1958 les planteaba la siguiente cuestión: ¿Cuáles son los principales problemas de comportamiento entre sus estudiantes? La respuesta fue:
No hacer los deberes escolares.
No respetar la propiedad ajena —p.e., maltratar los libros.
Dejar las luces encendidas y abiertas las puertas y las ventanas.
Arrojarse objetos en las clases.
Correr por los salones.

La misma pregunta fue dirigida solo treinta años después (una generación mas tarde), en 1988. Las respuestas fueron muy diferentes. Los problemas de los actuales alumnos de bachillerato son los siguientes:
Aborto.
SIDA.
Violación.
Drogas.
Miedo a la muerte violenta, asesinato, armas de fuego y navajas en la escuela.


A pesar de todo, el libro de Kreeft es radicalmente optimista. "Los tiempos nunca son tan malos como para impedir que un hombre bueno viva en ellos".

Un dato interesante: Los dos, Leopoldo Abadía y Peter Kreeft, además de ser octogenarios, son católicos practicantes. Y sonríen.

jueves, 5 de enero de 2012

Respuesta cristiana a la crisis global


En un reciente discurso de Navidad a la Curia el Papa hace un buen resumen de lo que debe ser una respuesta cristiana a la crisis global. Como hizo también en el mensaje de la Jornada Mundial de la Paz, lo plantea como un reto para la gente joven. Pongo a continuación un resumen de las ideas del Papa sobre la JMJ con una breve introducción

DESCÁRGATE PINCHANDO AQUÍ UN RESUMEN EN UN FOLIO EN PDF PARA IMPRIMIR

"Europa se encuentra en una crisis económica y financiera que, en última instancia, se funda sobre la crisis ética que amenaza al Viejo Continente. (...) Aunque no están en discusión algunos valores como la solidaridad, ..., falta con frecuencia, sin embargo, la fuerza que los motive, capaz de inducir a las personas y a los grupos sociales a renuncias y sacrificios. (...) No sólo los creyentes, sino también otros ajenos, observan con preocupación cómo los que van regularmente a la iglesia son cada vez más ancianos y su número disminuye continuamente; cómo hay un estancamiento de las vocaciones al sacerdocio; cómo crecen el escepticismo y la incredulidad. (...) El hacer, por sí solo, no resuelve el problema. El núcleo de la crisis de la Iglesia en Europa es la crisis de fe. (...) En el encuentro en África la gozosa pasión por la fe ha sido de gran aliento. Allí no se percibía ninguna señal del cansancio de la fe, tan difundido entre nosotros, ningún tedio de ser cristianos, como se percibe cada vez más en nosotros. La magnífica experiencia de la Jornada Mundial de la Juventud, en Madrid, ha sido también una medicina contra el cansancio de creer. Se perfila en las Jornadas Mundiales de la Juventud un modo nuevo, rejuvenecido, de ser cristiano, que quisiera intentar caracterizar en cinco puntos. (nota: los titulares en mayúsculas NO son del Papa)

1. LA GRANDEZA CRISTIANA: ES POSIBLE ESTAR UNIDOS A PESAR DE SER TAN DIFERENTES. Primero, hay una nueva experiencia de la catolicidad, la universalidad de la Iglesia. Esto es lo que ha impresionado de inmediato a los jóvenes y a todos los presentes: venimos de todos los continentes y, aunque nunca nos hemos visto antes, nos conocemos. Hablamos lenguas diversas y tenemos diferentes hábitos de vida, diferentes formas culturales y, sin embargo, nos encontramos de inmediato unidos, juntos como una gran familia. Se relativiza la separación y la diversidad exterior. Todos quedamos tocados por el único Señor Jesucristo, en el cual se nos ha manifestado el verdadero ser del hombre y, a la vez, el rostro mismo de Dios. Nuestras oraciones son las mismas. En virtud del encuentro interior con Jesucristo, hemos recibido en nuestro interior la misma formación de la razón, de la voluntad y del corazón. Y, en fin, la liturgia común constituye una especie de patria del corazón y nos une en una gran familia. El hecho de que todos los seres humanos sean hermanos y hermanas no es sólo una idea, sino que aquí se convierte en una experiencia real y común que produce alegría. Y, así, hemos comprendido también de manera muy concreta que, no obstante todas las fatigas y la oscuridad, es hermoso pertenecer a la Iglesia universal, a la Iglesia católica, que el Señor nos ha dado.

2. LA ALEGRÍA DE DARSE. LA UNIÓN CON CRISTO NOS HACE CAPACES DE AMAR. De aquí nace después un modo nuevo de vivir el ser hombres, el ser cristianos. Una de las experiencias más importantes de aquellos días ha sido para mí el encuentro con los voluntarios de la Jornada Mundial de la Juventud: eran alrededor de 20.000 jóvenes que, sin excepción, habían puesto a disposición semanas o meses de su vida para colaborar en los preparativos técnicos, organizativos y de contenido de la JMJ. Al dar su tiempo, el hombre da siempre una parte de la propia vida. Al final, estos jóvenes estaban visible y «tangiblemente» llenos de una gran sensación de felicidad: su tiempo que habían entregado tenía un sentido; precisamente en el dar su tiempo y su fuerza laboral habían encontrado el tiempo, la vida. Y entonces, algo fundamental se me ha hecho evidente: estos jóvenes habían ofrecido en la fe un trozo de vida, no porque se les había mandado o porque con ello se ganaba el cielo; ni siquiera porque así se evita el peligro del infierno. No lo habían hecho porque querían ser perfectos. No miraban atrás, a sí mismos. Cuántas veces la vida de los cristianos se caracteriza por mirar sobre todo a sí mismos; hacen el bien, por decirlo así, para sí mismos. Y qué grande es la tentación de todos los hombres de preocuparse sobre todo de sí mismos. Estos jóvenes han hecho el bien –aun cuando ese hacer haya sido costoso, aunque haya supuesto sacrificios– simplemente porque hacer el bien es algo hermoso, es hermoso ser para los demás. Sólo se necesita atreverse a dar el salto. Todo eso ha estado precedido por el encuentro con Jesucristo, un encuentro que enciende en nosotros el amor por Dios y por los demás, y nos libera de la búsqueda de nuestro propio «yo».

3. ADORAR A DIOS EN LA EUCARISTÍA. Un tercer elemento, que de manera cada vez más natural y central forma parte de las Jornadas Mundiales de la Juventud, y de la espiritualidad que proviene de ellas, es la adoración. Fue inolvidable para mí, durante mi viaje en el Reino Unido, el momento en Hyde Park, en que decenas de miles de personas, en su mayoría jóvenes, respondieron con un intenso silencio a la presencia del Señor en el Santísimo Sacramento, adorándolo. Lo mismo sucedió en Madrid, tras el temporal que amenazaba con estropear todo el encuentro nocturno, al no funcionar los micrófonos. Dios es omnipresente, sí. Pero la presencia corpórea de Cristo resucitado es otra cosa, algo nuevo. La adoración es ante todo un acto de fe: el acto de fe como tal. Dios no es una hipótesis cualquiera, posible o imposible, sobre el origen del universo. Él está allí. Y si él está presente, yo me inclino ante él. Entonces, razón, voluntad y corazón se abren hacia él, a partir de él. En Cristo resucitado está presente el Dios que se ha hecho hombre, que sufrió por nosotros porque nos ama. Entramos en esta certeza del amor corpóreo de Dios por nosotros, y lo hacemos amando con él. Esto es adoración, y esto marcará después mi vida.

4. LA CONFESIÓN FRECUENTE PORQUE MUCHAS VECES ELEGIMOS EL MAL. Otro elemento importante de las Jornadas Mundiales de la Juventud es la presencia del Sacramento de la Penitencia que, de modo cada vez más natural, forma parte del conjunto. Con eso reconocemos que tenemos continuamente necesidad de perdón y que perdón significa responsabilidad. Existe en el hombre, proveniente del Creador, la disponibilidad a amar y la capacidad de responder a Dios en la fe. Pero, proveniente de la historia pecaminosa del hombre (la doctrina de la Iglesia habla del pecado original), existe también la tendencia contraria al amor: la tendencia al egoísmo, al encerrarse en sí mismo, más aún, al mal. Mi alma se mancha una y otra vez por esta fuerza de gravedad que hay en mí, que me atrae hacia abajo. Por eso necesitamos la humildad que siempre pide de nuevo perdón a Dios; que se deja purificar y que despierta en nosotros la fuerza contraria, la fuerza positiva del Creador, que nos atrae hacia lo alto.

5. LA ALEGRÍA DE QUE DIOS TENGA UN PLAN DE AMOR Y FELICIDAD PARA CADA UNO. Finalmente, como última característica que no hay que descuidar en la espiritualidad de las Jornadas Mundiales de la Juventud, quisiera mencionar la alegría. ¿De dónde viene? ¿Cómo se explica? Seguramente hay muchos factores que intervienen a la vez. Pero, según mi parecer, lo decisivo es la certeza que proviene de la fe: yo soy amado. Tengo un cometido en la historia. Soy aceptado, soy querido. Josef Pieper, en su libro sobre el amor, ha mostrado que el hombre puede aceptarse a sí mismo sólo si es aceptado por algún otro. Tiene necesidad de que haya otro que le diga, y no sólo de palabra: «Es bueno que tú existas». Sólo a partir de un «tú», el «yo» puede encontrarse a sí mismo. Sólo si es aceptado, el «yo» puede aceptarse a sí mismo. Quien no es amado ni siquiera puede amarse a sí mismo. Este ser acogido proviene sobre todo de otra persona. Pero toda acogida humana es frágil. A fin de cuentas, tenemos necesidad de una acogida incondicionada. Sólo si Dios me acoge, y estoy seguro de ello, sabré definitivamente: «Es bueno que yo exista». Es bueno ser una persona humana. Allí donde falta la percepción del hombre de ser acogido por parte de Dios, de ser amado por él, la pregunta sobre si es verdaderamente bueno existir como persona humana, ya no encuentra respuesta alguna. La duda acerca de la existencia humana se hace cada vez más insuperable. Cuando llega a ser dominante la duda sobre Dios, surge inevitablemente la duda sobre el mismo ser hombres. Hoy vemos cómo esta duda se difunde. Lo vemos en la falta de alegría, en la tristeza interior que se puede leer en tantos rostros humanos. Sólo la fe me da la certeza: «Es bueno que yo exista». Es bueno existir como persona humana, incluso en tiempos difíciles. La fe alegra desde dentro. Ésta es una de las experiencias maravillosas de las Jornadas Mundiales de la Juventud.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Poner en valor una relación sentimental es… casarse



“Empecé a darme cuenta de que, si salíamos juntos, la gente no le prestaba mucha atención ni le hacía mucho caso, lo que era molesto para los dos. Era una cuestión de dignidad personal. Me dije que si nos casábamos, la gente la miraría con más respeto”


(Robert Redford, actor y director de cine, en el XLSemanal nº 1257, 27.nov.2011)

Es la frase de un mítico actor norteamericano que, para nada, se presenta como un defensor del matrimonio (está divorciado, hace un par de años se ha vuelto a casar y entre ambas esposas ha tenido un par de relaciones estables). Sin embargo refleja un dato sociológico: en pleno siglo XXI, el público sigue distinguiendo entre matrimonio y apaño temporal, a pesar de que baje en número de matrimonios. Si un hombre convive con una mujer pero no se casan, es decir, si no hay compromiso expresado de un modo público, la gente interpreta que no él y ella no dan demasiada importancia a esa relación: es algo prueba o un reflejo de inseguridad o lo que sea. Y si los que conviven, no valoran esa relación, no deben extrañarse de que los demás tampoco lo hagan.

sábado, 29 de octubre de 2011

A la pesca del voto radical

Un par de sucesos con trascendencia política e importancia diversa recuerdan que la estrategia de algunos partidos para asegurar el máximo número de votos puede llevar a hacer juegos malabares antes que encarar los problemas de frente, algo poco habitual en política.

Uno es el video del PSOE sobre educación.



Un video poco realista en el que un niño rico repelente hace un comentario clasista a la empleada del hogar. Y en el que esta mujer, con unas maneras que reflejan auténtico "odio de clase", anima a su hija, estudiante en un colegio público. Para concluir oponiendo la enseñanaza privada y concertada frente a la pública, abundando en la lucha de clases. Tengo amigos socialistas que con gran esfuerzo han montado colegios cooperativas concertados a los que, con razón, les fastidia este video. La razón de ser del anuncio está, entre otras cosas, en pescar el voto radical más a la izquierda del PSOE, al precio de enfadar a quien sea necesario.

El otro es el delito de atentado contra la autoridad cometido contra Yolanda Barcina en Tolouse.



Bildu, una coalición nacionalista vasca con varios componentes, es el único grupo político que no ha querido unirse a la condena del atentado del Parlamento de Navarra La parlamentaria de Bildu, Bakartxo Ruiz, ha dicho que no comparte y rechaza "las formas de actuación de las personas que han tirado la tarta, pero no creemos que se pueda elevar al rango de una agresión que requiera la condena del Parlamento de Navarra". El motivo es evidentemente el mismo: si Bildu condena, pierde voto radical. El grupo que ha organizado la agresión dice que los tartazos son una forma de protesta que se utiliza en todo el mundo, poniendo como ejemplos los recibidos por Sarkozy o el Bill Gates. "El objetivo de esta forma de acción no pretende en ningún caso ocasionar daños físicos a la persona elegida, sino dañar la imagen de la autoridad que representa. Recalcamos por tanto el carácter cómico y reivindicativo de esta forma de acción" O sea que ven en esta práctica un método lícito de protesta, sin pensar lo absurdo que sería para la convivencia de un país centenares de personas arrojando tartas a autoridades.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Laicidad positiva o laicismo excluyente

Como una imagen vale más que mil palabras, abajo he hecho una recopilación de fotos del conflicto que hubo hace un mes en la Puerta del Sol de Madrid con motivo de una manifestación contraria el Papa en la víspera de su llegada a la JMJ de Madrid 2011.

Los ataques de que fueron objeto los peregrinos que deambulaban esos días por Madrid desconcertaron a la mayor parte de los participantes de la JMJ que no sabían a qué venían los gritos, insultos y desalojo de una plaza emblemática de la capital de España en la que hasta entonces habían disfrutado de la habitual hospitalidad.

No se puede decir que haya sido un conflicto muy grave. Pero creo que es muy elocuente y sirve para aprender, entre otras la diferencia entre laicidad positiva y laicismo excluyente. Los manifestantes de Sol decidieron que la plaza era suya y que había que excluir de allí a los católicos. Las formas de llevar a cabo esa exclusión fueron la falta de respeto, el insulto y la amenaza. La reacción de los peregrinos fue en general pacífica, de resistencia pasiva y nada insultante. Y las fotos dejan para el recuerdo lo que pasó.

En este país nuestro en la que se dice que el español va siempre detrás de un cura, o con un palo o con un cirio, hay que elegir entre laicidad positiva o laicismo excluyente. Por las fotos, prefiero la primera opción.

martes, 30 de agosto de 2011

JMJ, la gran Fiesta de la Fe


Participar en la Jornada Mundial de la Juventud con un buen grupo de universitarios de Granada y ver algunas consecuencias que ha provocado ha sido una feliz manera de acabar el verano. Se nota que las JMJ llevan años de trayectoria y que la experiencia hace mejorar las cosas. He estado tres días en Madrid y aunque no he tenido oportunidad, por la masa de asistentes, de ver directamente al Papa, sólo a través de las grandes pantallas, he disfrutado por las calles de Madrid como solo puede hacerse cuando se vive algo, de la increíble fraternidad de católicos de todo el mundo, algo que incluso ha entusiasmado a un premio Nóbel agnóstico. Además de las masas de gente, quedará de esta JMJ, la imagen alegre de los confesionarios, el sabor cofrade del Via Crucis, el silencio sobrecogedor de adoración eucarística después de la rápida tormenta y la tierna alegría del Papa.

Las campañas contra la JMJ se han ido desvaneciendo porque la mayor parte de la gente ha sabido captar la alegría auténtica de los miles de jóvenes que han estado en las calles de Madrid. Incluso un grupo de personas del movimiento de indignados 15 M se reunieron en asamblea pacífica con un grupo de peregrinos.

Mi optimismo no se basa en pensar que ahora todo es fácil e irá bien. Sabemos que las dificultades son las mismas que había hace un mes. Pero en muchos corazones ha empezado un nuevo cambio llamado a recomenzar y a difundir por el mundo esta experiencia. Por eso creo que lo mejor es meditar las palabras del Papa. En los botones de debajo he puesto cinco breves documentos en pdf, para descargar pinchando en cada imagen, que recogen una selección de textos de Benedicto XVI en relación a cinco temas recurrentes en sus palabras.









miércoles, 13 de julio de 2011

Jóvenes que cambian el mundo




















Todo lo que hacemos influye, más o menos, en los demás. El tono cristiano de las Jornadas Mundiales de la Juventud, crea un ambiente especial que influye no sólo en las personas que asisten, sino también en quienes ven el evento por televisión o Internet y en los que están en la ciudad donde se organiza por motivos de trabajo. Es lógico esperar que la JMJ de Madrid en el próximo agosto también tenga esa influencia.
La policía de Denver (JMJ 1993) constató que en toda la ciudad, una zona de alta criminalidad, tuvo une espectacular descenso en el número de delitos en los días de la Jornada (justo lo contrario que suele ocurrir en grandes concentraciones)
Mercedes Aroz, una política socialista, agnóstica y divorciada, inició su proceso de conversión el día en que vio por televisión la Jornada Mundial de la Juventud de Roma el año 2000. No es una leyenda piadosa, lo cuenta ella en una entrevista en un periódico nada sospechoso de entusiasmo por el Papa.
Mercedes Aroz cuenta más detalles en este artículo

En el Encuentro con Juan Pablo II en Cuatro Vientos en 2003 un policía me comentó que había estado en cientos de conciertos y que nunca había visto un público tan ejemplar. Añadió: “Tenía que haber dicho a mi hija que viniera…”
En Colonia 2005, primera JMJ de Benedicto XVI, un camarero de Dusseldorf nos comentó a un grupo de andaluces que tomábamos un refresco que nunca había visto a tanta gente contenta como en esos días, y eso que su local era frecuentado a diario a por muchos universitarios.
En otros ámbitos, he podido comprobar en colegios mayores o residencias universitarias de ambiente cristiano que, con frecuencia, los profesionales o profesores invitados comentan su satisfacción al ver a esos estudiantes educados, contentos y con detalles que reflejan que piensan en los demás, en contraste con el estudiante estándar que tratan a diario.
Da alegría ver que está al alcance de todos participar en eventos que poco a poco van trasformando el mundo.

sábado, 9 de julio de 2011

Hazlo ahora, que eres joven



Cuentan que Alejandro Magno, en los primeros años de su imperio, quería lanzarse a una gran conquista. Algunos le aconsejaron que esperase a tener más edad, pero él les respondió: Si pienso sólo en pelear más adelante, si no me decido ahora, que cuento con la fuerza de la juventud, después no me atreveré.
Se calcula que uno o dos millones de jóvenes acudirán a la Jornada Mundial de la Juventud, una auténtica fiesta de la fe. La cifra es lo de menos. Lo que me parece más importante es que cada persona joven, cristiano o en búsqueda de la verdad, se plantee asistir a esa cita, a pesar de algún examen en septiembre o de la inercia de vacaciones. No ir es muy sencillo, basta no hacer nada. Asistir supone tomar decisiones, es ya una señal de querer mejorar y un síntoma de juventud. Si además pensamos en los miles de jóvenes de todo el mundo que han renunciado a planes y han superado dificultades económicas para asistir a la JMJ de Madrid, abochorna un poco que jóvenes que están a unas horas en coche o autobús dejen de acudir sólo por pequeñas pegas de comodidad o falta de previsión. La próxima JMJ será posiblemente en un país bastante más lejano. Para muchos jóvenes éste será un tren que solo pasa una vez en la vida

sábado, 28 de mayo de 2011

Libertad para la educación diferenciada


Cada cual tiene su biografía y sus criterios educativos. Tengo amigos que defienden la coeducación porque honestamente creen que es lo que más socializa. Otros han estudiado en colegios concertados de educación diferenciada y están satisfechos con el resultado. Recientemente en una entrevista El País la neuróloga inglesa Anne Moir defendía las ventajas de la educación diferenciada para la igualdad. La práctica de una educación diferenciada (también de titularidad pública o con fondos públicos) se da como opción en casi todos los países democráticos. La Convención relativa a la Lucha contra las Discriminaciones en la Esfera de la Enseñanza de la Unesco (artículo 2) reconoce expresamente que la educación diferenciada no es discriminatoria. Todos estos datos nos llaman a un debate sereno que no se ha planteado con en el proyecto de ley Integral de Igualdad de Trato y no discriminación. Dice la ministra Leyre Pajín que el proyecto es fruto de un amplio consenso. Sería deseable que se hubiera consultado a las AMPAS de esos colegios concertados. En Estados Unidos y en Australia la educación diferenciada en el sistema público se ha aplicado, con éxito, entre otros sitios, en áreas donde viven personas con rentas más bajas. Quitar ayudas a estos colegios en España supone cerrar la posibilidad de que esta opción educativa de eficacia probada quede en manos de los que tengan un buena posición económica. No parece la mejor idea para salir de la crisis.

viernes, 8 de abril de 2011

Perdón con (o sin) arrepentimiento



El padre de unos amigos míos fue asesinado por ETA en una ciudad del norte de España. Me contaban que la madre pudo tener en sus brazos el cuerpo moribundo de su marido porque le mataron en el portal de su casa. Y que en ese dramático momento, esa mujer, profundamente cristiana, perdonó a los asesinos. No es que fuera una persona fría: veinticinco años después de aquella muerte seguía evitando pasar por la ciudad donde le mataron porque sólo pasear por sus calles le hacía sufrir. Pero a pesar de todo, perdonó. Quizá los asesinos no estén aún arrepentidos, pero ella siguió perdonándoles siempre, hasta su muerte. Y si alguna vez esos asesinos llegan a saber esto, el ejemplo de esa mujer puede llevarles a pensar y a cambiar. Ella se liberó del odio y del rencor y así dejó una puerta abierta que puede que nadie cruce, o quizá sí.

El director de cine Roland Joffé, en diversas entrevistas que le han hecho por su última película “Encontrarás Dragones”, repite unas anécdotas de perdón que le conmovieron y le llevaron a centrar la película en ese tema. Relata el cineasta: “En las mismas fechas en las que empecé a trabajar en There Be Dragons vi dos entrevistas en la CNN que me llamaron la atención. Una era a una mujer hutu de Ruanda que estaba tomando el té con un hombre al que ella misma presentó como miembro de una tribu tutsi que había asesinado a su familia. El entrevistador, muy sorprendido, le preguntaba: “¿Y por qué toma el té con él?, ¿le ha perdonado?”. “Sí –respondía ella–, le he perdonado”. Y explicaba a continuación que aquel hombre iba todas las semanas a tomar el té con ella. “Lo hace para vivir en mi perdón”, añadía. Y de que ese era el modo que aquel hombre tenía de tratar con su dolor. Del sufrimiento humano de ambos salía algo creativo. (...) El otro ejemplo, también procedente de la CNN, es el de un palestino. Su hija había sido asesinada junto a un muro que fue derribado por un buldózer israelí. Ante ese hecho, su reacción fue la de promover una fundación para mejorar las relaciones entre israelíes y palestinos. Es una actitud de mucha fuerza y de mucha belleza, que se salía de la espiral de venganza tantas veces presente en su propia cultura. El planteamiento de aquel padre era: “Mi hija está muerta. A ella no le “debo” nada. En cambio, “debo” una experiencia a los vivos, para evitar que lo que ha ocurrido se convierta en un patrón repetitivo”. Es una postura sagaz, aguda, intensamente humana. Y mucho más valiente de la que yo hubiese tomado en su lugar” Hasta aquí las palabras de Joffé.

Un cuarto relato sobre el perdón lo leí en la prensa hace cinco años y me impresionó lo suficiente para recordarlo en la vorágine de noticias trágicas que recibimos cada día. Fue la reacción de los ciudadanos de religión amish en Pensilvania, Estados Unidos, cuando un hombre, secuestró a un grupo de niños en una escuela con intención de abusar de ellos; intimidado por la llegada de la policía, hizo fuego contra el grupo, mató a cinco niños, hirió a varios más y se suicidó. ¿Y cuál fue la reacción de la comunidad? Sorprendentemente, perdonar. "No necesitamos pensar en juicios; necesitamos pensar en el perdón y seguir adelante", dijeron. Muchos lugareños le comunicaron su perdón directamente a la esposa e hijos de Roberts. La reacción de la opinión pública, dividida por esa actitud, se reflejó en una película, Amish grace, estrenada en 2010.

Reconozco que cuando he leído estos relatos tan dispares, me he quedado un poco perplejo y he llegado a la conclusión de que perdonar así tiene algo divino, inexplicable y misterioso. Son ejemplos de personas de diferentes creencias que hacen crecer la esperanza. Son situaciones límite que ayudan a desdramatizar las heridas, más bien vulgares, que podamos tener. Perdonar no es negar el mal ni dejar de pedir la actuación contundente de los Tribunales de Justicia. Siempre habrá personas a las que perdonemos que nunca se arrepientan pero con esa actitud abrimos a esas personas la posibilidad de cambiar en un futuro.

jueves, 31 de marzo de 2011

Encontrarás Dragones, imprescindible


Encontrarás Dragones, dirigida por Roland Joffé, me ha parecido una gran película, técnicamente bien hecha, con un guión acertado, ideas sugerentes, momentos muy emotivos y otros épicos.

Además me ha parecido una película valiente porque una de las dos tramas, la mejor resuelta, se atreve con San Josemaría Escrivá, un personaje santo, que tuvo encuentros, filmados, con miles de personas, que es querido por millones de católicos pero que también ha sufrido contradicciones por parte de algunos hermanos en la fe y por gente que no quiere a la Iglesia, algo bastante habitual en los santos que abren un camino nuevo. San Josemaría que se ha adelantó a su tiempo y por defender la libertad de las personas del Opus Dei ha recibido y sigue recibiendo ataques de los que no aceptan las elecciones libres (y falibles) de esas personas.

Quizá el fallo técnico de la película es que no caben demasiadas ideas en dos horas y para asimilarlas hay que verla más de una vez, algo que me confirman todos los que la han visto dos veces. Algunas escenas reflejan la mentalidad anglosajona del director y serán más valoradas fuera de España.

En definitiva, es una película imprescindible para tener una visión del perdón, la guerra, la fe, la Iglesia y el Opus Dei en lenguaje audiovisual de la mano de un director experto.

Debajo pongo un clip con parte de la genial banda sonora, de Stephen Warbeck y un par de videos que recogen la voz de uno de los críticos de cine más afamados y la fina ironía de Roland Joffé.



viernes, 4 de marzo de 2011

3 historias sobre el perdón (a propósito de Encontrarás Dragones)


El 25 de marzo se estrena en España la película Encontrarás Dragones (There be Dragons), de Roland Joffé, director de La Misión. Trata sobre la grandeza del perdón, el único camino para no vivir amargado y ser feliz. Uno de los protagonistas es San Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei.

Hay tres anécdotas de la vida de San Josemaría que retratan bien el amor heroico a los demás que tuvo este santo. Son sucesos que que reflejan bien el perdón cristiano y la compresión con los que no compartimos las mismas ideas. No sé si saldrán en esta la película, pronto lo sabremos

Dos de estas historias son de antes de la guerra civil y una de después. Pinchando en el titular puedes ver el relato completo.

Partido de fútbol entre golpistas de derechas y anarcosindicalistas alentado por San Josemaría


En 1932 José Antonio Palacios estaba en la Cárcel Modelo de Madrid por participar en el intento de golpe de estado de Sanjurjo apoyado por carlistas. Poco después metieron en la misma cárcel a varios anarcosindicalistas que participaron en la rebelión de Casas Viejas. Cuando hacía buen tiempo, algunos presos jugaban al fútbol. En el mismo patio estaban tradicionalistas y anarcosindicalistas. Palacios aprovechó una visita que le hizo don Josemaría a la cárcel, para pedirle consejo sobre cómo convivir con aquellos hombres, tan opuestos a la religión. El Fundador del Opus Dei le hizo ver que tenían una ocasión espléndida de tratarlos con cariño, y de intentar hacerles ver sus errores en materia religiosa. “Tened en cuenta –venía a decirles– que ellos, probablemente, no tuvieron padres cristianos como vosotros, ni vivieron en un ambiente como el vuestro. ¿Qué hubiera sido de vosotros y de mí en sus mismas circunstancias?”
Don Josemaría les alentó a que mostraran su fe, conviviendo y jugando con ellos como si fueran sus mejores amigos, y les hizo ahondar en la doctrina de Cristo: tenían que querer a esos hombres como a ellos mismos. Luego les dio un consejo práctico: jugar mezclados unos con otros, formando en el mismo equipo con los anarcosindicalistas.
Decidieron seguir el consejo, y a los pocos días se unían a ellos para el primer partido de fútbol. José Antonio Palacios se acuerda aún –él jugaba de portero– de sus dos defensas anarcosindicalistas: “Jamás jugué al fútbol con más elegancia y menos violencia. ¡Tradicionalistas y anarcosindicalistas! ¡Vaya mezcla!”.

El abrazo a un albañil anticlerical que quería mancharle

En cierta ocasión, durante un desplazamiento en tranvía, de pie, en el pasillo, San Josemaría se apoyó en las barras del vehículo para no tambalearse con los frenazos. Muy cerca, un albañil, que llegaba de su trabajo manchado de cal, se dejó caer, intencionadamente, sobre la sotana negra del Padre cada vez que el vehículo modificaba su marcha. Los pasajeros reían la gracia o disimulaban de modo cobarde. Al llegar a su punto de destino, el Padre se volvió y le tomó por los hombros. Parece que el incidente podía terminar de mala manera. Pero, ante el asombro general, el sacerdote le dijo con voz alta y tranquila: «Hijo, vamos a completar esto» Y le dió un fuerte abrazo, con lo que la sotana acabó de embadurnarse con el yeso que quedaba disponible.

El regalo para los hijos de un taxista que deseaba la muerte de San Josemaría

Un día, a principios de los años 40, tuvo necesidad de tomar un taxi. Como le movía siempre un encendido afán apostólico, enseguida entabló conversación con el taxista. Le habló de Dios, de la necesidad de portarse bien, de santificarse en el propio trabajo, de comprender y convivir con todos. El taxista que había escuchado en silencio, al final del trayecto, preguntó: “¿Estaba usted en Madrid durante la guerra? (se refería a la guerra civil española, todavía reciente en ese entonces).” Sí, contestó san Josemaría. El taxista replicó duramente: Lástima que no le hayan matado. El sacerdote calló, pagó lo debido y preguntó: ¿Tiene usted hijos? Ante la respuesta afirmativa y a pesar de su penuria económica, dio al taxista una generosa propina y añadió: Para que compre unos dulces a sus hijos.

Este era el talante de San Josemaría. Pronto veremos si Encontrarás Dragones cumple las expectativas que está levantando. De momento, Antena 3 ha hecho esta página especial con imágenes inéditas.

sábado, 26 de febrero de 2011

Hacer amable la verdad

















Cuando alguien te manifiesta odio no es fácil contenerse para no responder de un modo combativo. Si piensas que una persona está muy equivocada, no es sencillo pararse a pensar para descubrir si en su razonamiento hay o puede haber algo de verdad o al menos algún deseo de buscar la verdad. Estos retos difíciles son, sin embargo muy eficaces para comunicar. Jack Valero es un español afincado en Londres que ha comenzado con varias personas más Catholic Voices, una audaz iniciativa para transmitir la fe católica en los medios de comunicación con algunas notas claras: ser fieles al magisterio de la Iglesia Católica, no representar a la jerarquía ni a ninguna institución católica concreta y hacerlo en positivo, buscando lo que une. Me parece que esto no es una simple táctica. Es simplemente un modo cristiano de hacer las cosas y por lo que se ha visto, más eficaz que una actitud beligerante.

Recientemente Jack Valero ha estado en España, ha sido entrevistado por La Vanguardia y en Alba. Abajo transcribo esta última entrevista.

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“El Papa conecta tan bien porque habla en positivo”
ENTREVISTA DE LUIS LOSADA PESCADOR A JACK VALERO, PORTAVOZ DE CATHOLIC VOICE/ SEMANARIO ALBA / DEL 18 AL 24 DE FEBRERO DE 2011

Se llama Jack y es español, aunque lleva desde los 17 años en Gran Bretaña. Ingeniero de formación, es portavoz de una red de comunicadores católicos. ¿Qué hace un tipo como tú en un mundo como este? Él afirma que su vocación es defender la fe católica en los medios. Su iniciativa se llama Catholic Voices. Nació hace dos años como consecuencia de un fracaso. En un debate de televisión sobre la visita del papa a Gran Bretaña invitaron a un obispo africano que sabia poco de la realidad británica y a una diputada conversa que "se comportó como una directora de colegio". Enfrente había un escritor y un actor que "hablaban muy bien, con mucho estilo", Tras esa experiencia, Jack decidió montar una red de comunicadores católicos que lograron dar la vuelta a la visita del papa a Gran Bretaña.

¿Cómo lo lograron? Para mí, la clave fue el gesto de la reina.
La reina fue muy importante, pero no fue lo único.

También el hecho de que el papa pidiera perdón por la pederastia.
Su actitud fue muy importante, el discurso de Westminster, la reunión con las víctimas...

¿Cómo responden sus portavoces al espinoso asunto de la-pederastia? .
Lo primero es cambiar el marco, el reframing tratar de entender la crítica y conectar con la intención positiva.

¿Es que hay una intención positiva en los ataques a la Iglesia por este asunto?
Por supuesto. ¿Cuál es la crítica? ¿Qué haya sacerdotes con mala conducta? No. Se critica que se haya escondido, que para la Iglesia sea más importante su reputación que la seguridad de los niños.

¿Y cómo responden?
Que estamos de acuerdo con eso. La reputación de la Iglesia no está por encima de la seguridad de los niños. A partir de ahí explicamos todo lo que la Iglesia ha hecho para garantizar esa seguridad.

¿A saber?
Repudiar los actos de pederastia, ponerlos a disposición de la justicia y ser transparentes. Esta puede ser una fórmula también para el mundo. De los 29.000 casos de pederastia del año pasado en Gran Bretaña, cuatro corresponden a sacerdotes.

¿Y en cuanto al asunto sobre el preservativo?
¿Cuál es la crítica? Que a la Iglesia le interesan más sus posturas que la vida de las personas. Yo también lo rechazo.

¿Entonces?
Es que para garantizar la vida, los expertos recomiendan retrasar las relaciones sexuales y ser fiel. El condón ha reducido el sida en Amsterdam o en California, lugares con grupos de riesgo homosexuales, pero no en África.

¿Y las palabras del papa acerca del preservativo en su último libro? ¿No suponen una rectificación?
No. Lo que dice el papa es que, para personas con comportamiento inmoral, el condón puede ser un primer paso de moralización y de respeto al otro.

Vayamos al aborto
En Gran Bretaña hay una nueva sensibilidad que ve el aborto como algo negativo. Nadie quiere el aborto en sí, aunque algunos consideran que no debe ser penado.

En resumen, su método trata de buscar el mínimo común denominador
Primero tratamos de entender la crítica, luego de buscar la intención positiva.

A eso se le llama llave de judo retórico.
No lo había pensado... Pero en el fondo nuestras sociedades son cristianas y las críticas se basan en valores positivos que podemos compartir.

¿Y cuáles son sus principios?
El primero, menos calor y más luz. No entrar en el calor del debate, sino rebajar la temperatura y tratar de iluminar.

¿Y eso les gusta a los medios que buscan carnaza, boxeo, show?
Sí, porque es una cosa nueva. Nadie hasta ahora había explicado con pedagogía las cosas de fe.

¿Así se lo han dicho?
Nos buscan porque les damos lo que quieren: alguien preparado que está a la hora y que en tres minutos es capaz de defender lo que cree.

Pero sin bronca.
Sin bronca porque otro de nuestros principios es que es mejor el testimonio que ganar. Si ganas, tienes a toda la audiencia en tu contra. Y queremos ganarnos a la audiencia.

¿Ha sido fácil la preparación?
No. Cuando vas a un debate y lo primero que escuchas es que deberían detener al Papa nada más bajar del avión, te dan ganas de combatir.

¿Cree que es inmoral el combate o sencillamente ineficaz?
No. Inmoral, no. Nos parece más eficaz no luchar sino dialogar, tratar de ganarte al auditorio con tu testimonio personal. Que recuerden más cómo lo has dicho que lo que has dicho.

¿Van a exportar el modelo?
Nos han llamado de muchas partes, de Alemania, Irlanda, España. En Valencia hay un grupo que comienza en marzo. Es un modelo que funciona Durante la visita del Papa nos llamaron para cerca de cien debates y nos siguen llamando.

Y para la Jornada Mundial de la Juventud también es muy importante contar con una estrategia similar.
Para Madrid va a ser una experiencia importantísima, una explosión de la juventud.

¿Por qué el Papa, que aparentemente no es tan buen comunicador, conecta tan bien?
Porque siempre habla en tono positivo. Nos hemos pasado demasiado tiempo con las cosas que la Iglesia rechaza sin hablar de las razones positivas.

Como experto en comunicación, ¿cómo resumiría la fe?
Cristo ha muerto para enseñarnos que nuestra vocación es el amor. Dios nos quiere muy felices en la tierra para vernos muy felices después en el cielo.