martes, 5 de mayo de 2009

Primeras Comuniones: Lo que de verdad importa


En el mes de mayo hay miles de niños y niñas que hacen su primera comunión. Y de ellos, cuatro son mis sobrinos: Teresa, Álvaro, Marina y María. Como regalo para ellos, quiero reproducir una anécdota que ayuda a reflexionar sobre lo único verdaderamente importante en ese día. Aparece recogida en la biografía de un obispo, D. José Mª García Lahiguera que explicaba así el día de primera comunión en una parroquia, tal y como lo podría explicar Jesucristo, presente en la Eucaristía, desde el sagrario,:

"Un día vio entrar al sacerdote y, sí, por descontado, genuflexión, pero... no le dijo nada.

Y vio que salía revestido con los mejores ornamentos, porque parecía que aquel día había cierta fiesta: más velas, más flores, más blancos los manteles, más limpios los corporales. Y se dijo el Señor para sí: “Bien; estamos hoy de fiesta; pero no sé, no sé lo que pasará”.

Y vio entrar muchos niños y mucha gente, y que llega un momento en que el sacerdote dice al monaguillo: “Dile al maestro que canten ya, que empiecen...”.

Y empiezan a cantar los niños: “Vamos, niños, al sagrario, que Jesús contento está..,” Y el Señor pues... . no sabe nada.

Y. empieza la Misa, y todo va muy bien. El Señor, muy contento, porque tiene niños, tiene niñas, hay gente, hay mucha expectativa, hay mucha fiesta, hay mucha alegría, y han tocado mucho las campanas al principio. “Vaya, vaya, creo que debo ser Yo el protagonis¬ta de la fiesta. Pero... ¡no me han dicho nada! Estoy contento, pero no sé lo que pasa, no sé si es un entierro o un funeral.... ¡No sé lo que pasa!”.

El sacerdote abre el sagrario, descubre el copón, y dice:
-“Hijos míos, niños y niñas, escuchad -los chiquillos, ojos muy abiertos-: que hoy es el día más grande de vuestra vida. Hoy es el día de vuestra primera comunión. No lo olvidéis nunca jamás”

Y el Señor, como quien da un puñetazo dentro del copón:
- “¡Ahora me entero! ¡Aún no me lo había dicho! Sí, le he visto trabajar como nunca estos últimos meses. Le he visto con problemas: no sé qué hablaba de zapatos, y no sé qué del trajecito a una mujer, que era la madre de un niño y tal. Pero ¡a Mí no me decía nada! Le he visto que estaba muy preocupado, y que ha ido dos veces a la imprenta, y que iba y venía con un folletito para repartir... y que si la música.... ¡Pero a Mí no me ha dicho nada!”.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

completamente sumidos en un medievalismo obscuro y cutre

Anónimo dijo...

La Primera Comunión es uno de los días más bonitos de toda la vida. Deja un recuerdo imborrable, lleno de luz y alegría. Todo una bocanada de aire puro...
Luke AC-DC

Anónimo dijo...

1ª comunion para los niños = regalos. Dios se la suda.

Anónimo dijo...

Los Padres son los que tienen la culpa de que muchas veces esta fiesta cristiana haya perdido su verdadero significado. Quizás tendríamos que volver todos a la Catequesis de Primera Comunión.

Lennin-red

Ynot dijo...

¿Dónde dijo Jesucristo que había que hacer esta primera comunión?

Nunca encuentro el pasaje donde habla de ello, con los niños disfrazados de marineros y novias.

Lo siento, pero esta ceremonia me parece fuera de lugar en una sociedad moderna.

Santiago Chiva, Granada dijo...

Ynot: Jesucristo recuerda, por ejemplo en el capítulo 6 de San Juan, que para ir a la vida eterna hay que recibir su cuerpo (la comunión) y debe haber una primera vez, que es lógico que se cuide más. Abusos hay y habrá, pero no quita la importancia objetiva del tema. Un saludo.

jesus lara dijo...

Mi duda es por que hacer la primera comunion; siendo que todo se basa en historias solo eso encomendar a los infantes a dios literalmente no me parece muy logico; podrian ahorrarse tanto baruyo y darle na educacion de calidad a los hijos