jueves, 10 de diciembre de 2009

Para acabar con el aborto voluntario, hagámoslo obligatorio


Dicen que la nueva ley del aborto no obliga a abortar a nadie: aborta quien quiere. También dicen sus promotores que esta nueva ley quiere reducir el número de abortos.

Sin embargo el derecho al aborto tiene bastantes facetas de “aborto obligatorio”. Es siempre obligatorio para el feto, al que no se le deja decir “esta boca es mía”. Y ahora quieren hacerlo obligatorio para los médicos: aprender a la fuerza en la Universidad como matar fetos y luego, en el ejercicio profesional, si por la (¿maldita?) libertad de conciencia no quiere, apuntarse a la fuerza en una lista negra.

Cómo la inmensa mayoría de los médicos no practica abortos sería más fácil registrar a los partidarios de practicar un aborto. Pero aquí no se trata de ser prácticos ni de ahorrar, sino de favorecer el aborto, familiarizar al especialista, porque los políticos son conscientes de que el ser humano es capaz de acostumbrarse a todo.

Además los médicos abortistas se han especializado en “sólo abortos” y es lógico: ¿qué mujer pondría la salud de su bebé, durante el embarazo y el parto, en manos de un médico que acaba de segar el cuello de otro bebé en la consulta de al lado? Una madre puede ser moderna, liberal, progresista y tolerante, pero no será estúpida.

Si quieren enseñar como se hace un aborto, para que los futuros médicos lo vean, Internet ofrece un amplio material didáctico. Ponga esas palabras (como se hace un aborto) en el buscador de Youtube, o más fácil haga clic en la imagen de la izquierda. Quizá las webs de los ministerios de Igualdad, Sanidad, Justicia y Presidencia podrían enlazar estos interesantes videos dentro de su política de acercamiento a los ciudadanos.

Un efecto colateral de esta propuesta es que favorecerá el engaño, algo típico en normas totalitarias. Esta reforma, apoyada por políticos de IU y ERC que conocen de primera mano el comunismo, tendrá un efecto similar a lo que pasa en Cuba, donde el Estado hace como que paga y el empleado hace como que trabaja. Pues lo mismo: los profesores que se oponen al aborto harán como que lo enseñan, los alumnos harán como que lo aprenden, se les dará a todos por sabida esa parte, y seguirán estudiando lo que salva vidas, no lo que las elimina.

P.S. Pongo esta viñeta de El País, que se puede aplicar al aborto; a nadie se obliga a abortar, salvo al abortado.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¿No podría alguna plataforma ciudadana publicar una lista negra de los supuestos médicos que matan a niños inocentes? Hay que pegarles donde duele que puede ser el bolsillo. Lo que hay es que el gobierno (o desgobierno) y su sequela progre han inventado una nueva lengua, la de su jefe de filas ZP. Es "zapañol" y se trata de utilizar unas palabras para decir lo contrario de lo que significan. Esa "lengua" ya tiene su antecesor que se llamaba Goebbels.

Arleen dijo...

Me da mucho pesar que los niños que no tienen la culpa los maten por problemas que no soy de ellos sino de sus madres, o madres y padres que quizás tuvieron un accidente por que probablamente en lugar de ir a comprar condones fueron a Buy viagra (sarcasmo), habría que analizar cada caso, pero en la mayoría es na injusticia. Aunque debo de confesar que si se trató de una violación si estoy de acuerdo en que haya aborto porque la mamá no podría vivir con el el vivo recuerdo de ese hecho tan desastroso.