sábado, 23 de agosto de 2008

Joseph Biden: católico y pro aborto (A catholic pro-choice)


ABSTRACT. Curiously, in the United States, the Democratic candidates who are Catholics (Ferraro in 1984, Kerry in 2004 or now Biden in 2008) are pro abortion. You have a good article about the faith of Biden here. The only improvement of the right to life of the unborn has taken a non-Catholic, George Bush. This president has undeniable flaws but banned one type of abortion more bloody, the partial birth abortion.
Ya se ha despejado la incógnita. El candidato demócrata que acompañará a Obama como posible vicepresidente de los Estados Unidos será el senador Joseph Biden. Es un político con experiencia, del que enseguida se ha destacado que es católico practicante… y defensor del derecho al aborto. Como ya ocurrió con Geraldine Ferraro (candidata a Vicepresidenta con Mondale en 1984) y John Kerry (candidato a Vicepresidenta con Mondale en 1984), me da la impresión de que se usa la religión (al menos la afiliación religiosa originaria) como reclamo electoral. En el Boston Globe se comentan las cuestiones sociales que, como a muchos católicos, preocupan a Biden. También destaca su costumbre de ir a Misa los domingos o llevar un rosario. Sin embargo sospecho que pocos votos de católicos van a obtener, si tenemos en cuenta los antecedentes. Históricamente los católicos de Estados Unidos han apoyado en gran medida a los candidatos demócratas, frente al ciudadano protestante llamado WASP (White, Anglo-Saxon, Protestant). Esta diferenciación ha quedado obsoleta y es sabido que muchos católicos apoyaron a Bush no por apoyar la guerra de Irak precisamente sino por su defensa de la vida del no nacido. El único paso adelante en el derecho a la vida del no nacido se ha dado con Bush (que no es precisamente mi ídolo). Prohibió uno de los tipos de aborto más evidentemente cruento, el llamado aborto por nacimiento parcial, es decir, provocar el parto en los últimos meses de embarazo, matar al bebé destrozándole el cerebro antes de sacar el cuerpo completo para no caer en el delito de infanticidio. Derogó algo que era nominalismo puro para justificar lo indefendible. Por el contrario, los políticos pro abortistas, como acaba de hacer Obama, se autodenominan pro elección y dicen que no son pro aborto y que harán lo posible por evitar que se llegue a ese trance. Sin embargo el mensaje pro-vida es más claro: en una elección humana no se puede eliminar la vida humana, aunque sea en fase fetal. Los circunloquios pro elección, barnizados de medidas a favor de las embarazadas huelen a poca sinceridad.
Mc Cain, que no siempre ha sido claro respecto al aborto, en una entrevista reciente (ver video de abajo) se declara pro-vida. No sé si lo hará sinceramente o por estrategia, pero el caso es que hay un compromiso.

Ahora que falta completar el ticket republicano, la prensa latinoamericana hace correr la voz de que Mc Cain podría optar por un número dos que fuera defensor del derecho al aborto, para equilibrar y usar un nuevo reclamo, en este caso de los conservadores pro-aborto. Sería un ejemplo de tomadura de pelo a los electores, la frecuentemente usada técnica "poli bueno" "poli malo" aplicada a la política, pero no creo que se cumpla ese rumor.
En este enlace se analiza el asunto del aborto y las elecciones USA con más profundidad.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Si pasa de la moral católica, ¿por qué se empeña en decir que es católico? Mejor que saque otros temas.

Drídam dijo...

No se debe simplificar el debate del aborto a si se es católico o no.

Hay no creyentes contrarios al aborto igual que hay católicos favorables a él (el que uno tenga una determinada creencia no implica que tenga que estar de acuerdo con todos los puntos que defiende su Iglesia).

El que uno esté en contra del aborto no necesariamente implica que no pueda votar al partido demócrata, ya que cuando uno vota a un partido normalmente no está de acuerdo en todos los puntos que defiende.

Un cristiano, por ejemplo, según lo que usted defiende, tampoco podría votar nunca al partido republicano, ya que éste defiende la pena de muerte (considerado por la Iglesia igual de asesinato que el aborto). Sin embargo, muchos cristianos votan al partido republicano.

En serio, no simplifiquemos tanto el debate.

En países del norte de Europa donde el aborto es completamente legal hay tasas de aborto muy inferiores que las de aquí. Al legalizarlo, y no tratarlo como tema tabú, pueden ayudar a una mujer que tenga la intención de abortar (en algunos de estos países, antes de abortar, tienen que esperar unos días y en unos cursos se les explican todas las alternativas que tienen: ayudas económicas, adopción...)

En España lo que se hace es peor. No se quiere reconocer el aborto libre, pero se habla de aborto permitido si éste puede dañar psicológicamente a la madre.

Daño psicológico, algo tan ambiguo que en la práctica permite el aborto libre (y los políticos saben que esta ambigüedad permite el aborto libre). Un aborto libre en clínicas privadas donde no se le explica a la madre ninguna alternativa (al contrario de países del norte de Europa con aborto libre).

Lo del daño psicológico lo utilizan los políticos para tener contentos a unos y a otros, pero en la práctica permite el aborto libre. Es decir, no se mojan y no solucionan el problema.

Puesto que una mayoría de la población española estaría en contra de prohibir el aborto (nos guste o no) y estamos en una democracia, lo más valiente sería afrontar el problema y legalizar el aborto a la vez que se ofrecen ayudas e información REAL a las mujeres embarazadas.

Seguro que abortarían menos mujeres que ahora, porque habría más información.

Anónimo dijo...

La cuestión no es de religión, pero la religión debería exigir coherencia. Pero si se es católico, que sea de verdad. Si no, que abandone la Iglesia. Y si se arrepiente, que vuelva.

En cuanto a los argumentos de dridam... no me convencen. Si abortar es matar, ¿que sentido tiene permitirlo? Quizá la mayoría es pro aborto; yo y muchos queremos cambiar esa ola de muerte por una de vida, dando razones. Así que ánimo Santiago

Alfonso dijo...

No deja de ser irónico que utilice usted a Bush como ejemplo de nada, cuando tiene firmadas 152 penas de muerte.
Califica a Biden como pro-abortista, cuando en realidad no lo es. Este hombre es católico y los católicos estamos en contra del aborto. Pero sabemos, muchos católicos que una legislación es necesaria. Y esto es lo que este hombre como político hace.
No debemos caer en el error de los llamados grupos pro-vida, que piden la prohibición del aborto por ley, y lo único que conseguirían es llevar la sociedad a la misma situación que había en España cuando no existía ley de aborto alguna: Que las mujeres ricas abortaban cómodamente en Londres y que las mujeres pobres abortaban vaya usted a saber dónde, muriendo además de los fetos, ellas mismas.

Mc Cain nos anuncia usted que se declara pro-vida. Pues no le creo, con todos mis respetos. Basta ver la política belicista en distintos lugares del mundo de los republicanos de Bush, para saber que este hombre miente como un bellaco. Sí, deja a los niños nacer,(dice,porque prohibiendo no evita abortos) pero luego los matan en la guerra.

Santiago Chiva de Agustín dijo...

Como decía (esto va por Alfonso; perdona que no use el usted pero es que en un blog suena muy distante) no soy partidario de Bush (menos por lo de la pena de muerte) pero me gusta que al menos en la cuestión del aborto haya tenido el coraje de evitar algunos.

En cuanto a Biden algunos datos de interés pueden dar luces sobre si es o no pro-abortista (lo que no significa que él realice abortos sino que reconoce un legítimo derecho de la mujer a quitar al niño en cualquiera de los 9 meses de embarazo). Los datos son:
Durante las recientes primarias del partido Demócrata declaró, “soy un viejo partidario de Roe vs. Wade (la sentencia que legalizó el aborto en USA) y del derecho de la mujer a elegir”, y afirmó “no daré ningún cargo a nadie que no esté de acuerdo con esa sentencia”, (Life News, 23-08-08).
En el senado tiene un record casi absoluto de votos a favor del aborto. En febrero pasado, Biden votó en contra de una enmienda para limitar la financiación federal de abortos en programas de salud para Indígenas Norteamericanos; votó a favor de usar fondos del presupuesto militar pagar abortos de las mujeres que sirven en las fuerzas armadas. Se opuso a la de ley de protección a los niños (Child Custody Protection Act), que establece que los padres sean notificados en el caso de las menores que quieran abortar y prohíbe trasladar a una adolescente de un estado a otro para someterse a un aborto en secreto. En marzo de 2004, votó en contra del proyecto de defensa de los no nacidos víctimas de violencia (Unborn Victims of Violence Act), una ley que protege a las mujeres embarazadas y sus hijos no nacidos, que no sólo es ley federal sino que también existe en 36 estados que tienen leyes similares, (Life News y Fidelis, 23-08-08).
Por hablar de Obama y su historial contra la vida humana que supera el de Biden, basten estos datoa:
Co-patrocinó el proyecto de ley de libertad de elección, que hubiera derogado de hecho todas las leyes pro-vida, para asegurar el aborto a petición, sin restricciones ni condiciones. También apoya la ampliación del acceso a los abortivos químicos o farmacológicos (píldora del día después; todos los métodos de la llamada “anticoncepción de emergencia”; y la píldora RU-486). Cuando era senador en la legislatura de Illinois, votó a favor de aumentar la financiación del aborto con dinero público y constantemente se opuso a las leyes que aseguraban la información a los padres cuando las menores trataban de abortar. Se opuso a la legislación contra el aborto por nacimiento parcial (“partial-birth abortion”) y apoyó la investigación con células embrionarias. Pero lo que más llama la atención es que en la legislatura de Illinois votó en contra de la Born Alive Infant Protection Act, una ley que asegura la atención médica a los niños prematuros y a aquellos que nacen vivos cuando se intenta abortarlos, lo que convierte a Obama en promotor del infanticidio.

Fuente:
http://www.noticiasglobales.org/comunicacionDetalle.asp?Id=1162

Thomas Shawn dijo...

Thanks for your observation and my apologies for not knowing Spanish (yet)

Your post is what I have uttered under my breath for 5 years now though I did not know Biden was a Roman Catholic.

Mother Mary, help us from these heretics!

Luisa dijo...

No se deben simplificar los temas,ni mezclar los temas,ni confundir con ciertos temas.

La defensa de la vida se argumenta por sí misma, pero no es coherente jugar a dos barajas.

¿Cómo decirlo? No puedes ser de raza negra y de raza blanca a la vez.

No se puede legalizar el aborto porque no se puede matar con cobertura legal.Todos los argumentos sobre las mujeres y las condiciones higiénicas de tal y pascual me parecen argumentos sin fundamento.Vamos a la esencia del tema:¿se puede matar?pues si no se puede,no es coherente estar a favor de la ley del aborto.
Un salu2