lunes, 4 de febrero de 2008

Respeto a la ley y objeción de conciencia


En un artículo anterior, aparecido en ABC y en El País, comentaba la importancia de respetar las leyes. El corte de la película "Un hombre para la eternidad" que incluyo arriba me sugirió esa carta. Creo que la objeción de conciencia es un caso claro de ampararse en la ley para no violentar nuestra conciencia, aunque jamás debe usarse frívolamente. Recuerdo que cuando se permitió la objeción de conciencia al servicio militar hubo un ejercicio nacional frívolo de la misma. No es que hubiera aumentado la población de cuáqueros y budistas en España. La gente objetaba porque prefería hacer la prestación social sustitutoria antes que dar barrigazos en un cuartel con un cetme. Y nadie se quejó (mucho menos en la izquierda, que se regocijaba de estos insumisos aburguesados). Ahora, cuando en la Educación a la Ciudadanía hay motivo para plantearse la objeción, es la misma izquierda que callaba entonces, la que se lamenta de falta de respeto a la ley

1 comentario:

Juanjo dijo...

No me parece que objetar al servicio militar obligatorio y objetar a la "Educación para la Ciudadanía" sea lo mismo.