lunes, 4 de febrero de 2008

Homilías laicas en las "bodas" gays


Los que se oponen a la objeción de conciencia de funcionarios para casar gays, que se preparen para escuchar homilías laicas en el día de su boda. “Estamos reunidos aquí para asistir a una boda que debo oficiar por imperativo legal, pero a la que me opongo no porque tenga nada contra ustedes en particular, sino porque si caso gays, acabaría casando harenes polígamos o uniones incestuosas, porque si todo es matrimonio, el matrimonio no es nada”. Señores del gobierno, no amarguen a los gays el día de su "boda", y que los case el que quiera, sin forzar a nadie; siempre habrá un concejal cachondo al que le guste eso o el capitán de un barco dispuesto a eso y a los que haga falta.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Di que si, los funcionarios público que solo respeten las leyes que les gusten.

Los jueces únicamente deberían dictar sentencias sobre leyes con las que estén de acuerdo. En caso contrario, absolución.

Santiago Chiva de Agustín dijo...

Hay que cumplir la ley, tienes razón. Pero si la ley te da la objeción y es razonable y no perjudica a nadie ¿para qué poner trabas a la misma?

Anónimo dijo...

Pues porque los españoles pagamos a los funcionarios públicos para que cumplan las leyes. Si su conciencia les impide cumplir con parte de su trabajo adecuadamente, deberían dejarlo para que se encargue de ello alguien para quien no suponga un problema.

Si yo tengo objeciones para matar a alguien, desde luego no se me ocurrirá buscar trabajo en el ejercito para luego hacerme objetor de conciencia.

Anónimo dijo...

Santiago chiva escribió:

"...siempre habrá un concejal cachondo al que le guste eso o el capitán de un barco dispuesto a eso y a los que haga falta."

Me parece un comentario humillante. Siempre que tratas el tema de la homosexualidad sales con gracietas que no tienen ninguna gracia.

Santiago Chiva de Agustín dijo...

No es mi intención humillar a nadie. Si alguien se siente humillado, pido disculpas. Quería hacer un comentario irónico y a veces la ironía puede herir. Procuraré decir lo que pienso siendo menos irónico.