lunes, 4 de febrero de 2008

Los verdaderos guerreros


Con motivo de la muerte de Inmaculada Echevarría muchos que han opinado; pero me parece oportuno destacar que se ha escuchado poco o nada a enfermos que están en parecidas circunstancias. Quizá sea por un pudor natural a hablar ante un micrófono sobre el propio sufrimiento. O puede que ante los que opinan que la eutanasia es una opción tan lícita como seguir viviendo, los enfermos prefieran callar. No sabemos si por miedo a salir escaldados; o porque les apena que no se oigan más opiniones que defiendan que se puede vivir con sentido a pesar de las limitaciones.

No pretendo juzgar a la enferma fallecida, ni entrar ahora en si es eutanasia pasiva o consentimiento informado. Pero lamento que Inmaculada haya estado asesorada por promotores del suicidio asistido. Ella quería que se recordara como la guerrera. Sin embargo, guerreros, guerreros de verdad son los que llevan los mismos años o más luchando con la enfermedad, no tiran la toalla y nos piden que tampoco la tiremos nosotros usando aquella expresión acuñada por ideólogos nazis: vida que no merece ser vivida. Porque no hay vidas de segunda categoría.

Publicado en el Ideal de Granada el 17-3-2007

1 comentario:

alfaro dijo...

Santiago, llego a tu blog, desde el mío y correspondo así a tu visita y comentario.
Tuve la inmensa suerte de conocer a Inmaculada. Sé lo que sufríó, y llegué a quererla lo suficiente y la respeté en su voluntad de no querer seguir viviendo en el dolor. Y la sigo respetando en el recuerdo y me alegro por ella de que finalmente todo se hiciera como ella deseó.
Gracias, Santiago a ti también, por dejar que manifieste mi opinión.
Un cordial saludo